Erdogan sorprendió a los líderes de la OTAN con un insólito regalo

El presidente de Turquía entregó a jefes de Estado y de Gobierno un arma funcional grabada con sus nombres, acompañada por seis balas. El obsequio generó problemas de seguridad, protocolo y transporte, y algunos mandatarios optaron por no llevárselo.

Por Redacción Gente de Salta

Erdogan — (WEB)

La última cumbre de la OTAN dejó una de las postales más inesperadas del encuentro. Más allá de las discusiones sobre la guerra en Ucrania, el conflicto en Medio Oriente y la relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el mandatario turco Recep Tayyip Erdogan sorprendió a los líderes invitados con un regalo que nadie esperaba: un revólver Magnum completamente funcional, personalizado con el nombre de cada destinatario y acompañado por seis cartuchos de munición.

Cada arma fue presentada en una caja roja con interior negro, junto con la documentación correspondiente y una nota en la que se especificaba que el revólver estaba exento de determinadas restricciones de exportación.

Lejos de ser un simple souvenir diplomático, el obsequio generó un verdadero dolor de cabeza para los equipos de seguridad y protocolo, que debieron encontrar la forma de trasladar armas de fuego entre distintos países cumpliendo con las normativas internacionales. El primero en hacer público el inusual presente fue el primer ministro británico, Keir Starmer, quien comentó durante el vuelo de regreso que tanto él como otros mandatarios habían recibido un revólver grabado con sus nombres.

La situación obligó a las delegaciones a coordinar procedimientos especiales para el transporte de las armas, una tarea poco habitual en una reunión de jefes de Estado.

Uno de los episodios más llamativos tuvo como protagonista al primer ministro belga, Bart De Wever. Según informaron desde su gobierno, el dirigente se sorprendió al conocer que el obsequio era un arma de fuego plenamente operativa y, apenas aterrizó en Bélgica, la entregó a la policía del aeropuerto, donde quedó resguardada en una caja fuerte hasta que se definiera el procedimiento correspondiente.

El equipo de seguridad belga también quedó a cargo de los revólveres destinados a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y António Costa, presidente del Consejo Europeo.

Desde la Comisión Europea señalaron que Von der Leyen agradeció el gesto de Erdogan, aunque adelantaron que el arma será inutilizada antes de ser donada a un museo militar.

Cada país reaccionó de manera diferente

Las respuestas de los distintos líderes fueron variadas.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, decidió conservar el revólver, aunque dejó la munición en Turquía, sin explicar públicamente los motivos.

En tanto, el gobierno de Suecia informó que el arma destinada al primer ministro Ulf Kristersson será trasladada al país siguiendo todos los protocolos legales vigentes.

Las dificultades logísticas hicieron que varios mandatarios ni siquiera pudieran retirar el obsequio. De acuerdo con el diario británico The Guardian, los revólveres destinados a Keir Starmer, al canciller alemán Friedrich Merz y al primer ministro neerlandés Rob Jetten permanecían todavía en Ankara, mientras sus equipos analizaban la mejor forma de transportarlos sin infringir la legislación internacional.

Cada arma fue presentada en una caja roja con interior negro, junto con seis cartuchos y la documentación correspondiente.

Por su parte, el dirigente húngaro Péter Magyar compartió una fotografía del regalo en la red social X y escribió: "Un regalo inusual del presidente Erdogan en la cumbre de la OTAN: un revólver Magnum con munición, grabado con mi nombre".

El episodio se convirtió rápidamente en uno de los temas más comentados de la cumbre y volvió a poner de manifiesto cómo un gesto diplomático poco convencional puede transformarse en un complejo desafío de seguridad internacional.