Los incendios forestales que azotan el sur de Chile han escalado a una crisis nacional, con al menos 16 personas fallecidas y más de 50.000 evacuados, según informó el gobierno chileno este domingo.
La magnitud del desastre ha provocado la movilización de recursos a nivel nacional y la declaración de estado de emergencia en las regiones más afectadas.
El presidente Gabriel Boric anunció su traslado a las zonas afectadas para supervisar las labores de rescate y mitigación. "Ante los graves incendios en curso, he decidido declarar el estado de desastre natural para las regiones de Nuble y Biobio (...) Todos los recursos están disponibles", señaló el jefe de Estado.
Luis Cordero, ministro de Seguridad Pública, lamentó el aumento en el número de víctimas fatales. "Además del fallecido del día de ayer, tenemos 15 fallecidos en lo que va el transcurso de esta mañana, específicamente estos en la región del Biobío", sentenció.
Un Desafío Complejo Para Los Bomberos
En pleno verano austral, las altas temperaturas y los fuertes vientos complican las labores de los bomberos, quienes continúan combatiendo 14 focos de incendios en las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
"Estamos enfrentando un cuadro complejo", reconoció el ministro del Interior, Alvaro Elizalde, destacando la dificultad de controlar las llamas en las condiciones climáticas actuales, según se afirmó en un comunicado de prensa.
El presidente electo, José Antonio Kast, también se refirió a la crisis, instando a la unidad y al apoyo a las autoridades. "Frente a los devastadores incendios en Ñuble y Bio Bio, hoy el foco debe ser combatir los incendios, ir en auxilio de las personas afectadas y apoyar a las autoridades para enfrentar esta emergencia. No hay espacio para la política en este momento crítico de la emergencia", aseveró en sus redes sociales.