El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó este martes el programa “Brasil Contra el Crimen Organizado”, un nuevo plan de seguridad nacional orientado a combatir las organizaciones criminales, atacar sus estructuras financieras y recuperar territorios dominados por bandas delictivas en distintos puntos del país.
Durante el lanzamiento, Lula aseguró que el objetivo es reforzar la presencia del Estado frente al avance del narcotráfico y las facciones criminales. “El acto de hoy es una señal para decirle al crimen organizado que en poco tiempo ya no serán dueños de ningún territorio. El territorio será devuelto al pueblo brasileño”, afirmó.
El programa prevé una fuerte articulación entre el Gobierno federal, los estados y los municipios, aunque el mandatario aclaró que la intención no es reemplazar a las policías provinciales sino complementar y coordinar acciones.
“Estamos sintiendo la necesidad de que el Gobierno federal vuelva a participar activamente, pero con criterios y determinación”, sostuvo Lula, al recordar que la Constitución de 1988 había delegado principalmente la seguridad pública en los estados tras el fin de la dictadura militar.
Cómo funcionará el plan
La estrategia estará dividida en cuatro grandes ejes:
- Combate financiero al crimen organizado
- Refuerzo de la seguridad penitenciaria
- Mejora en la investigación de homicidios
- Lucha contra el tráfico ilegal de armas y explosivos
Entre las principales medidas anunciadas aparecen la creación de fuerzas integradas de seguridad, la ampliación de sistemas de inteligencia y rastreo financiero, el fortalecimiento de cárceles de máxima seguridad y nuevos operativos contra las facciones criminales.
Además, el plan contempla una modernización tecnológica de las fuerzas de seguridad mediante la compra de drones, vehículos, equipamiento especial y mejoras en el sistema penitenciario.
Cómo se financiará
El Gobierno brasileño anunció una inversión directa de 1.060 millones de reales para 2026, equivalentes a unos 215 millones de dólares.
A eso se sumará una línea de crédito adicional de 10.000 millones de reales (más de 2.000 millones de dólares) destinada específicamente a financiar proyectos de seguridad pública en todo el país.
Según explicó el Ejecutivo, esos recursos serán utilizados para infraestructura, inteligencia criminal, tecnología, movilidad y fortalecimiento operativo de las fuerzas de seguridad.
Lula anunció un Ministerio de Seguridad Pública
Uno de los anuncios más importantes fue la confirmación de que el Gobierno impulsará la creación de un Ministerio de Seguridad Pública, aunque su implementación dependerá de la aprobación de una Propuesta de Enmienda Constitucional en el Senado brasileño.
La intención oficial es darle mayor estructura política e institucional al combate contra el crimen organizado y centralizar parte de las estrategias federales de seguridad.
Lula también remarcó que el combate a las organizaciones criminales debe alcanzar a todos los sectores sociales y cuestionó la idea de asociar el delito únicamente con la pobreza.
“El crimen organizado tiene estructura financiera, poder económico y conexiones que van mucho más allá de las periferias”, señaló el mandatario brasileño durante la presentación del programa.