La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo una emergencia de salud pública internacional, el segundo nivel más alto de alerta, ante el brote de una rara cepa de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda.
El organismo informó desde Ginebra que “la enfermedad del ébola causada por el virus de Bundibugyo en la República Democrática del Congo y en Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII)”.
La OMS aclaró que el brote “no cumple con los criterios” para ser calificado como pandemia. Según el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), la ESPII era el nivel de alerta más elevado para una epidemia, aunque las enmiendas adoptadas en junio de 2024 introdujeron una categoría superior: la “emergencia debida a una pandemia”.
La RDC enfrenta un fuerte impacto por la variante Bundibugyo del ébola, para la que no existe vacuna. Hasta el 16 de mayo, la OMS había confirmado ocho casos en laboratorio y 246 casos sospechosos, además de 80 muertes sospechosas en la provincia de Ituri, en el este del país.
También se confirmó un caso en Kinshasa y una muerte en Uganda correspondientes a viajeros que regresaron recientemente de Ituri. La agencia sanitaria de la Unión Africana reportó 88 muertes relacionadas con el virus, sobre un total de 336 casos sospechosos, según las cifras más recientes.
“Ya hemos reportado 336 casos sospechosos y notificado 87 fallecimientos (en la RDC), más uno en Uganda. Eso supone un total de 88 muertes reportadas”, afirmó el director general de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (África CDC), Jean Kaseya, en una rueda de prensa virtual de urgencia.
El foco del brote de ébola se ubica en una zona de difícil acceso, lo que limitó el análisis de muestras en laboratorio y obliga a que los balances se basen principalmente en casos sospechosos.
“Esta cifra que estamos compartiendo con ustedes no es la exacta, tenemos que asumirlo así. Este brote comenzó en abril y, hasta el momento, desconocemos el caso índice. Esto significa que no sabemos cuál es la verdadera magnitud de este brote”, añadió Kaseya.
La RDC ya enfrentó un brote de ébola entre agosto y diciembre de 2025, con al menos 34 muertos, y el episodio más letal provocó cerca de 2.300 muertes entre 3.500 enfermos entre 2018 y 2020.
El ébola causa una fiebre hemorrágica altamente contagiosa y sigue representando una amenaza, pese a los avances en vacunas y tratamientos, que solo resultan eficaces contra la cepa Zaire, responsable de las epidemias más extensas. La transmisión entre humanos ocurre mediante fluidos corporales o el contacto con sangre de una persona infectada, ya sea viva o fallecida.