Khademi, un alto mando iraní, murió en un bombardeo que ha escalado las tensiones en la región. Irán acusa directamente a Israel y a Estados Unidos de estar detrás del ataque.
En un giro sorprendente, el Ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), confirmaron la responsabilidad de Israel en la muerte de Khademi.
Las FDI declararon a través de Telegram que la muerte de Khademi representa "otro duro golpe" para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Irán, usualmente reservado al confirmar la muerte de altos mandos hasta que Israel o Estados Unidos asumen la responsabilidad, hizo un anuncio inusualmente anticipado en este caso.

Ascenso y Trayectoria de Khademi
Khademi había sido nombrado comandante de la organización de inteligencia del CGRI apenas cuatro días después de la muerte de su predecesor, Mohammad Kazemi, en un ataque israelí el 15 de junio de 2025, durante la guerra Irán-Israel.
Khademi era una figura militar de alto perfil, con una extensa trayectoria en diversos cargos de seguridad dentro de Irán.
- Antes de dirigir la inteligencia iraní, fue jefe de la Organización de Protección de Inteligencia del Ministerio de Defensa.
- También fue jefe de la Protección de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), donde desarrolló gran parte de su carrera.

Posiciones y Declaraciones Clave de Khademi
En agosto del año anterior, Khademi instó al Parlamento a priorizar la creación de una intranet nacional, argumentando que era esencial para "salvaguardar la soberanía" del ciberespacio iraní.
Irán ha estado bajo un bloqueo de internet desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, aunque algunos sitios web y aplicaciones nacionales permanecen accesibles dentro del país.
En febrero, tras las protestas antigubernamentales, Khademi acusó al entonces presidente estadounidense Donald Trump de exacerbar la situación interna para justificar una intervención militar extranjera.
Khademi también afirmó que más de diez servicios de inteligencia extranjeros, incluyendo la unidad de inteligencia y guerra cibernética israelí 8200, participaron en las protestas que se extendieron por todo Irán.
Según la agencia de noticias Human Rights Activists News Agency, la represión de las protestas en enero resultó en la muerte de al menos 7.000 personas.