MundoSe verán las caras en balotaje

La cercanía con Milei y Bukele de uno de los candidatos: ¿Cómo son la derecha y la izquierda que representan Kast y Jara en Chile?

La segunda vuelta en diciembre revive el debate sobre el tipo de derecha que representa Kast y la evolución del Partido Comunista en el contexto político chileno actual.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 17 Noviembre de 2025
17 Noviembre de 2025
Bukele y Milei
Bukele y Milei - (BBC)

El pasaje de José Antonio Kast al balotaje presidencial de Chile ha revivido una cuestión trascendental para este país: ¿qué tipo de derecha representa exactamente su figura?

Desde hace tiempo, la derecha de Kast suele ser ubicada en el espectro ideológico chileno con las etiquetas de "ultra" o "extrema", para diferenciarla del conservadurismo tradicional de su país. No obstante, este abogado de 59 años ha rechazado esos adjetivos en distintas ocasiones.

Kast
Kast

Esta vez, Kast enfrentará en la segunda vuelta del 14 de diciembre a la comunista Jeannette Jara, que el domingo obtuvo casi 27% de los votos como candidata del oficialismo y lo superó por cerca de tres puntos porcentuales.

Kast también tiene afinidades claras con presidentes que han transformado de forma radical las derechas de sus países, como el estadounidense Donald Trump, las políticas económicas del argentino Javier Milei y las medidas de seguridad del salvadoreño Nayib Bukele.

"Kast viene del núcleo más a la derecha de lo que se llama en Chile la derecha tradicional, que es una derecha que no ha tenido credenciales muy democráticas: es la derecha que respaldó a Pinochet", sostiene Claudia Heiss, profesora de ciencia política en la Universidad de Chile.

Agrega que el candidato se distanció de los conservadores que se volvieron más pragmáticos y moderados al cogobernar o participar de acuerdos políticos tras el retorno a la democracia.

Vinculado al movimiento católico Schoenstatt, Kast también ha defendido posturas conservadoras en temas sociales. Por ejemplo, se manifestó contrario al matrimonio del mismo sexo o del aborto incluso en los casos de violación que contempla la ley chilena.

Pero a diferencia lo que ocurrió en las elecciones de 2021, Kast ha evitado polemizar sobre esos temas durante la actual campaña, para concentrarse en asuntos de seguridad pública y migración.

"Se declara católico, apostólico romano, pero no va a ir en contra de las leyes que han sido aprobadas por el Congreso y han sido motivo de un largo debate", dice Guillermo Holzmann, un analista político chileno, a BBC Mundo.

A su juicio, "hay tres palabras que de alguna forma permiten definirlo (a Kast): es conservador, nacionalista y populista".

Chile tiene tasas de violencia y homicidios inferiores a otros países de la región, pero la inseguridad es la mayor preocupación de sus ciudadanos, según encuestas.

Kast ha reivindicado el modelo de "mano dura" de Bukele en El Salvador y el año pasado visitó como referencia una megacárcel en este país que ha sido objeto de varias denuncias de abusos.

También promete un fuerte ajuste fiscal de US$6.000 millones en 18 meses, que genera dudas sobre su viabilidad y comparaciones con la agenda económica de reducción del Estado que Milei impulsa en Argentina.

Jara
Jara

El caso de Jara, apellido con peso social en Chile

Ser comunista en Chile no es lo mismo que en otros lugares porque en este país el comunismo contó con adeptos de fama internacional como Pablo Neruda, Víctor Jara o Violeta Parra.

Mientras que en casi toda la región el Partido Comunista (PC) es una fuerza marginal supeditada a grandes coaliciones, en Chile tiene poder, bases consolidadas y, ahora, una candidata en la segunda vuelta presidencial.

Se trata de Jeannette Jara, una militante del ala menos ortodoxa del partido que ganó este domingo la primera vuelta, con el 26% de los votos, y ahora se enfrentará en el balotaje, el 14 de diciembre, a José Antonio Kast (24%).

La exministra de Trabajo del gobierno de Gabriel Boric hizo una campaña despojada de la vieja etiqueta marxista: los colores rojos, los símbolos del martillo y la hoz y el discurso de lucha proletaria fueron remplazados por una tierna estética kawaii de rosados y azules y una promesa por mejorar las condiciones de vida básicas de los chilenos.

"Jara, y las otras referentes de esta ala moderna del partido como (la actual vocera del gobierno) Camila Vallejo y (la diputada) Carol Cariola, representan una forma del comunismo que acepta el diálogo y otras fórmulas de solución con tal de mejorar el contexto del pueblo", explica a BBC Mundo Ximena Jara, una analista política experta en narrativas.

Durante el régimen pinochetista el PC pasó a la clandestinidad. Unos 500 de sus militantes fueron asesinados o desaparecidos. Y, tras el retorno pactado a la democracia en 1990, el partido prefirió concentrar sus fuerzas en las bases, la calle, los sindicatos, en lugar de ser parte del Congreso.

Hasta que en 2005 el PC da un vuelco a su estrategia tras la muerte de Gladys Marín, su matrona ortodoxa, y la llegada de Guillermo Teillier, un escritor y profesor que inauguró una era de diálogo con la centroizquierda y sentó las bases para la gradual introducción del PC al sistema político.

Jara
Jara

Rolando Álvarez, un historiador estudioso del comunismo, añade: "A diferencia de lo que se creía, que eran pura ortodoxia, que eran obsoletos, tuvieron capacidad de adaptación, en lo ideológico y material, y eso tiene su punto de llegada en 2011 con el inicio del estallido social y el surgimiento de una nueva generación de militantes comunistas".

Esa nueva generación incluyó a Camila Vallejo, una joven geógrafa y líder estudiantil que se hizo prominente durante las protestas contra el neoliberalismo, la corrupción y la desigualad. Y era del PC. En solo 10 años, esa generación pasó de las aulas y las calles y la militancia, al poder.

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