Miles de personas participaron este 23 de abril en la tradicional Marcha de las Antorchas en Ereván, en la víspera del 111° aniversario del Genocidio Armenio. La movilización, organizada por la Federación Revolucionaria Armenia (FRA - Tashnagtsutiún) y la Unión de Estudiantes “Nikol Aghbalyan”, partió desde la Plaza de la República y culminó en el memorial de Tsitsernakaberd, epicentro de las conmemoraciones oficiales.
Bajo el lema “La lucha continúa”, la marcha estuvo atravesada por consignas de memoria, justicia y reclamo internacional. “Nos hemos reunido para reafirmar que no permitiremos que se apague la antorcha de la lucha que lleva encendida 111 años”, expresó Sevak Nazaryan, miembro de la FRA, al inicio de la movilización, sintetizando el espíritu de una jornada que combinó duelo y determinación.

A lo largo del recorrido, columnas de manifestantes avanzaron hacia el memorial mientras integrantes de Homenetmen portaban banderas de los países que han reconocido el genocidio, en un gesto simbólico de respaldo internacional. La marcha, como cada año, reunió a organizaciones juveniles, familias y ciudadanos que mantienen viva la memoria colectiva.
En la antesala de la movilización, se produjo la quema de una bandera de Turquía, en alusión al rol del Estado que planificó, ejecutó y continúa negando el genocidio perpetrado entre 1915 y 1923, con un saldo estimado de 1.500.000 víctimas. La acción también evocó el apoyo turco a Azerbaiyán en los conflictos de Nagorno Karabaj —1988-1994 y 2020—, así como el bloqueo y la ofensiva de 2023 que derivó en el desplazamiento forzado de más de 120.000 armenios.
Durante el acto, tomó la palabra Ishkhan Saghatelyan, diputado de la Alianza Armenia y representante del Órgano Supremo de la FRA en el país. “Hoy, 111 años después del Genocidio Armenio, nos encontramos en la capital del Estado armenio para proteger los derechos inalienables de nuestro pueblo, honrar nuestra memoria y no permitir jamás otro genocidio”, afirmó. En esa línea, remarcó: “No renunciaremos a nuestra historia. No negaremos nuestro pasado. No permitiremos que esta política de negación continúe”.
Saghatelyan también subrayó la dimensión actual del reclamo: “Exigimos el reconocimiento internacional del genocidio no solo por el pasado, sino también por el presente y el futuro. Si el mundo no reconoce el crimen de ayer, legitima nuevos crímenes. La negación abre la puerta a su repetición”. Asimismo, llamó a la unidad del pueblo armenio: “Esta es una lucha que nos involucra a todos, sin distinción política. Por nuestros mártires, por nuestros hijos y por las generaciones futuras, debemos rechazar la división y construir una Armenia segura, soberana y capaz de defender los derechos colectivos de su pueblo”.
La Marcha de las Antorchas se realiza anualmente en Ereván como una de las principales actividades conmemorativas del Genocidio Armenio. Año tras año, miles de personas se congregan para recordar a las víctimas y renovar un reclamo que, a más de un siglo, sigue vigente: memoria, verdad y justicia.