En su paso por Suiza, a donde viajó para participar del Foro Económico de Davos, el presidente Javier Milei asistió este jueves a la ceremonia que dio lugar a la firma del Consejo de la Paz creado por Donald Trump, para bregar por la paz en la Franja de Gaza.
La delegación presidencial que lo acompaña está compuesta por los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) y por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El organismo surge con el objetivo declarado de “asegurar una paz duradera en áreas amenazadas por conflictos”, consolidando el liderazgo global de Estados Unidos fuera de las estructuras internacionales tradicionales.
El comité ejecutivo fundador está integrado por figuras clave como el secretario de Estado Marco Rubio, Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.
“Mucha gente no sabía en 2020 que algunas de esas guerras estaban ocurriendo. Y algunas de ellas llevaban, en un caso, 32 años, en otro caso, 35 años, y en otro, 37 años. Nos alegró mucho detener la guerra que había comenzado entre India y Pakistán, dos naciones nucleares. Y me sentí muy honrado cuando el primer ministro de Pakistán dijo que el presidente Trump salvó 10 y quizá 20 millones de vidas al lograr que eso se detuviera justo antes de que ocurrieran cosas malas. Como presidente, puse fin a esas ocho guerras en nueve meses, incluyendo Camboya y Tailandia. Y, por cierto, muchos de los líderes están aquí. Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, Israel e Irán, Egipto y Etiopía. Estamos trabajando en eso ahora mismo”, aseguró Trump durante su discurso de presentación.
La nueva Junta de Paz fue concebida inicialmente como parte del plan de 20 puntos impulsado por Trump para poner fin a la guerra entre Israel y Hamas, con un enfoque particular en la reconstrucción y administración civil de la Franja de Gaza. Según el estatuto fundacional, el consejo supervisará un comité tecnocrático palestino encargado de la gobernanza transitoria del enclave y coordinará el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés) para mantener el alto el fuego y desarmar a los grupos insurgentes.
Presidentes latinoamericanos como el argentino Javier Milei y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva han dicho que también fueron convocados. “Creo que es el mejor consejo que se ha formado jamás”, dijo Trump el miércoles al reunirse con el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, otro de los líderes que aceptó integrar el organismo.
Su puesta en marcha se produce en un contexto de frustración por parte del presidente estadounidense al no haber conseguido el Premio Nobel de la Paz, pese a su afirmación de haber puesto fin a ocho conflictos. El galardón recayó, en cambio, en la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien incluso le regaló su medalla.
El liderazgo del organismo recae en el propio Trump, quien ostenta poder de veto sobre las decisiones y la agenda del consejo. La membresía está abierta a todos los países, que pueden sumarse de manera gratuita durante los primeros tres años, aunque se ha establecido la opción de un “asiento permanente” mediante un pago de 1.000 millones de dólares (USD1.000 millones).
"El Consejo de Paz es una organización internacional que busca promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y legítima, y garantizar una paz duradera en las regiones afectadas o amenazadas por conflictos", afirma el preámbulo de sus estatutos.
Tras la firma del acta fundacional de la instancia impulsada por Trump en Davos, Milei espera dar una serie de entrevistas, la primera con la agencia de noticias Bloomberg y luego con The Economist, ante la editora en Jefe, Zanny Minton Beddoes.
Finalmente, a las 18 (14 en la Argentina) el libertario emprenderá el regreso al país.