Aunque el itinerario oficial aún no fue confirmado por la Santa Sede, la posibilidad de que Salta forme parte de la visita del papa León XIV no resulta casual. La provincia reúne características geográficas, históricas y pastorales que la convierten en una puerta natural entre Argentina y Perú, el país donde Robert Prevost desarrolló gran parte de su vida religiosa antes de ser elegido Pontífice.
Antes de convertirse en Papa, Robert Francis Prevost pasó cerca de cuatro décadas en Perú como misionero agustino, obispo de Chiclayo y luego administrador apostólico. Su identidad pastoral quedó profundamente ligada al país andino. En ese contexto, Salta representa uno de los principales nexos históricos entre ambos países.

Desde la época colonial, el actual territorio salteño integró el corredor comercial y cultural que unía Lima con Buenos Aires, formando parte del antiguo Camino Real del Alto Perú. Durante siglos, mercancías, religiosos, funcionarios y ejércitos atravesaron esta región, consolidando un intercambio permanente entre el Virreinato del Perú y el actual noroeste argentino.
Más allá de la geografía, Salta comparte con el sur peruano una profunda tradición religiosa andina. Las festividades patronales, las peregrinaciones multitudinarias, la religiosidad popular y la fuerte presencia del catolicismo en comunidades rurales forman parte de una identidad común que también se observa en regiones peruanas donde Prevost desarrolló su ministerio.
Otro aspecto que juega a favor es su ubicación estratégica, porque Salta limita con Bolivia y constituye uno de los principales accesos terrestres hacia Perú. Además, el aeropuerto internacional Martín Miguel de Güemes ofrece una infraestructura que permitiría organizar un encuentro masivo sin alterar significativamente la logística de una gira de apenas tres días.

Precisamente por esa razón surgió la posibilidad de realizar una concentración de fieles en inmediaciones del aeropuerto antes de continuar viaje hacia otros destinos.
El arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, condujo durante años la arquidiócesis de Salta y mantiene un fuerte conocimiento de la realidad pastoral de la región.
A ello se suma la reciente decisión del Vaticano de reconocer a Santiago del Estero como sede primada de la Argentina, una medida que volvió a colocar al norte del país en el centro del mapa eclesiástico nacional.
Otro elemento simbólico es la presencia histórica de la Orden de San Agustín en el noroeste argentino, la misma congregación religiosa a la que pertenece León XIV.
Aunque su actividad en Salta no tiene la magnitud que alcanzó en Perú, existen vínculos históricos entre la espiritualidad agustiniana y distintas comunidades del norte argentino, un aspecto que también podría ser valorado dentro de una visita de fuerte contenido pastoral.
La posibilidad se desprende luego de que el licenciado en Ciencias Religiosas Felipe Medina señalara en declaraciones a medios salteños, que la provincia norteña aparece entre las alternativas.

Una visita de tres días con escala en análisis
La eventual visita de León XIV a la Argentina se encuentra en etapa de planificación y, según versiones periodísticas, el viaje podría concretarse en noviembre de 2026, con una permanencia estimada de alrededor de tres días. La confirmación formal del itinerario quedaría en manos de la Santa Sede, que podría anunciar los detalles en las próximas semanas.
De acuerdo con los borradores que trascendieron, el Pontífice llegaría al país el domingo 8 de noviembre por la tarde y tendría como primera actividad institucional una reunión con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, prevista para el lunes 9 de noviembre.
El esquema preliminar contempla visitas a Buenos Aires, Luján y Córdoba, tres destinos con fuerte peso simbólico dentro de la vida religiosa argentina. Buenos Aires concentraría las actividades institucionales; Luján, la vinculación con la patrona nacional; y Córdoba, una de las principales expresiones del catolicismo argentino por su historia universitaria, pastoral y misionera.
La gira también formaría parte de un recorrido regional que incluiría otros países de América Latina, entre ellos Uruguay y Perú, nación donde León XIV desarrolló durante décadas su tarea pastoral antes de ser elegido Papa.
En ese escenario, distintas voces comenzaron a plantear la posibilidad de que otras provincias argentinas puedan ser incorporadas a la agenda, entre ellas Salta, por sus vínculos históricos con el mundo andino, su cercanía cultural con Perú y el peso de su religiosidad popular.