La Navidad, esa época del año que invita a la reflexión y a los buenos deseos, encontró al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, enviando un mensaje que, fiel a su estilo, no dejó a nadie indiferente. En una declaración que resonó en las redes sociales, Trump extendió sus felicitaciones "a todos, incluida la escoria de la izquierda radical", palabras que pintan un cuadro de la profunda división que aún persiste en el panorama político estadounidense.
Con la misma vehemencia con la que ha defendido sus políticas, Trump arremetió contra este sector político al que considera un obstáculo para el progreso del país. Sus palabras, cargadas de convicción, aseguraban que este grupo está "haciendo todo lo posible por destruir nuestro país, pero fracasando estrepitosamente".

En su mensaje, publicado en Truth Social, Trump delineó un panorama de logros y transformaciones durante su administración. "Ya no tenemos fronteras abiertas, hombres en deportes femeninos, transgénero para todos ni una aplicación débil de la ley", escribió, frases que evocan un retorno a valores tradicionales y una firme postura en temas que han generado intensos debates en la sociedad estadounidense. Sus palabras dibujan una visión de un país que, según él, ha recuperado su identidad y su rumbo.
Más allá de la retórica política, Trump también destacó lo que considera éxitos económicos de su gestión. "Estados Unidos tiene un mercado bursátil récord, las cifras de criminalidad más bajas en décadas, falta de inflación y un PIB del 4,3 %", aseveró. Cifras que pretenden pintar un panorama de prosperidad y estabilidad bajo su liderazgo.
Finalmente, Trump concluyó su mensaje con una declaración de poderío y respeto internacional. "Los aranceles nos han dado billones de dólares en crecimiento y prosperidad, y la seguridad nacional más fuerte que jamás hayamos tenido. Volvemos a ser respetados, quizás como nunca antes", declaró.