Una tragedia sacudió a Popayán durante una exhibición de vehículos Monster Truck, luego de que una camioneta fuera de control embistiera al público y dejara al menos tres muertos y más de 35 heridos, según reportes preliminares de autoridades locales.
El hecho ocurrió el domingo 3 de mayo en el predio Boulevard Rose, donde se desarrollaba un evento privado de exhibición automovilística. De acuerdo con la versión inicial entregada por la Policía Nacional de Colombia y el Cuerpo de Bomberos, el vehículo habría sufrido una falla mecánica, perdió el control y atravesó la zona de seguridad antes de impactar contra los asistentes.

Videos difundidos en redes sociales muestran escenas de pánico: espectadores corriendo, gritos desesperados y personas atrapadas bajo las enormes ruedas del vehículo. Algunas imágenes captaron el instante exacto en que la camioneta se desvía de la pista y se dirige directamente hacia la multitud.
El coronel Julián Castañeda, comandante de la Policía Metropolitana de Popayán, indicó que la principal hipótesis apunta a una falla mecánica. Según explicó, el vehículo “se aceleró y no podía frenarse”. La conductora sobrevivió al accidente y permanece estable mientras avanzan las investigaciones.
Por su parte, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, informó que se activó toda la red hospitalaria y de emergencias para asistir a las víctimas. Ambulancias, bomberos y personal sanitario trabajaron durante horas en la evacuación y atención de heridos.

La tragedia abrió además un fuerte debate sobre las condiciones de seguridad del espectáculo. En redes sociales, numerosos asistentes cuestionaron la autorización del evento y denunciaron supuestas fallas en la infraestructura, la cercanía del público con la pista y la debilidad de las barreras de contención.
Especialistas en este tipo de espectáculos señalan que los eventos Monster Truck requieren protocolos estrictos para minimizar riesgos, entre ellos:
- Barreras físicas reforzadas entre pista y espectadores.
- Distancia de seguridad obligatoria para el público.
- Revisiones mecánicas exhaustivas antes de cada presentación.
- Planes de evacuación y contingencia.
- Presencia permanente de bomberos y ambulancias.
- Supervisión estatal antes y durante el evento.

Las autoridades colombianas ya iniciaron una investigación para determinar posibles responsabilidades penales, administrativas y organizativas, además de establecer si el espectáculo cumplía con las normas técnicas y de seguridad exigidas para este tipo de actividades masivas.