El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el martes a la prensa que estuvo a “una hora” de tomar la decisión de atacar Irán el lunes, pero que los aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico le pidieron que no siguiera adelante con el plan.
Fue el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, quien le respondió al presidente estadounidense, y en ese marco descartó la “rendición” y planteó: “O triunfamos o nos convertimos en mártires”.
Trump explicó que el pedido efectuado por los líderes de Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, respondió a que “se están llevando a cabo negociaciones serias”, y dejó abierta la posibilidad de ordenar “un ataque a gran escala” si no se concreta un acuerdo “aceptable”.
Trump hizo estas declaraciones a los periodistas mientras les mostraba las obras de construcción del salón de baile de la Casa Blanca.
El mandatario norteamericano dijo que permitiría un “período limitado de tiempo” —dos o tres días, como mínimo— para que continúen las conversaciones.

Trump insistió el martes en que la guerra con Irán no es impopular, contrariamente a lo que sugieren las encuestas recientes, argumentando que la gente entiende que se trata de impedir que Irán tenga un arma nuclear.
“Todo el mundo me dice que es impopular, pero yo creo que es muy popular”, declaró a los periodistas en la Casa Blanca, y agregó que la opinión de los estadounidenses cambia cuando explica que no se puede permitir que Irán obtenga un arma nuclear que potencialmente podría atacar Los Ángeles u otras ciudades importantes de Estados Unidos.
En tanto, Irán niega haber intentado alguna vez construir un arma nuclear.
En una publicación en X , Gharibabadi salió al cruce de la afirmación del presidente estadounidense, sobre que había cancelado un ataque contra Irán planeado para el martes, a petición de los aliados del Golfo.

Trump lo justificó para dar una oportunidad a las negociaciones, pero Gharibabadi señaló que el presidente estadounidense incluyó en su declaración una amenaza de reanudar los ataques contra Irán.
“Esto significa llamar ‘amenaza’ a una ‘oportunidad para la paz'”, escribió el funcionario iraní, según reportó la cadena CBS News, tras lo que acotó: “Irán, unido y resuelto, está preparado para afrontar cualquier agresión militar”, y señaló que ”para nosotros, la rendición no tiene sentido; o triunfamos o nos convertimos en mártires”.
A su vez, el comandante del Cuartel Central General Jatam al Anbiya, el mayor general Ali Abdollahi, advirtió a Estados Unidos que no vuelva a cometer un “error de cálculo”, al asegurar que sus Fuerzas Armadas tienen “el dedo en el gatillo”.
“Anunciamos a Estados Unidos y a sus aliados que no vuelvan a cometer un error estratégico ni de cálculo”, expresó en un comunicado recogido por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní.
