Jorgelina Miranda, la mamá de Abril Romero Miranda, la joven de 17 años que es intensamente buscada desde el 18 de septiembre pasado, cuando se fue de su casa, situada en el barrio San Bernardo, de la localidad de General Rodríguez, en la provincia de Buenos Aires, consideró que el hecho se trata de “un secuestro”, ya que es menor de edad.
La mujer habló con la Agencia Noticias Argentinas, donde sostuvo: “Desde la fiscalía no nos dicen nada”, por lo que anticipó que realizarán una nueva marcha el mes próximo, desde el barrio San Bernardo, donde vive la joven desaparecida, hasta la fiscalía, en busca “de alguna respuesta”.
La semana pasada, el Programa Nacional de Recompensas decidió ofrecer $5.000.000 para quienes aporten datos del paradero de Abril, de 17 años, cabello largo oscuro, ojos oscuros y tez es trigueña.
Este viernes, 28 de noviembre, a partir de las 18, se llevará adelante otra manifestación desde el Merendero Luca, ubicado entre las calles Crespo y Patiño, en el mismo barrio, ya que este comedor ayudó a Jorgelina a organizar los eventos enmarcados en la búsqueda de su hija.
Para la madre de la menor, la desaparición es un “secuestro”, debido a que se fue con Cristian Velazco, de 32 años, quien había sido su pareja hasta unos días antes de su partida.
"Aunque ella haya ido con él -Velazco-, por su propia voluntad, es menor de edad”, explicó.
No obstante, reclamó alguna respuesta por parte de la fiscalía: “Si lo están buscando o no, ya pasó mucho tiempo, ya lo tendrían que haber encontrado”.
El hombre salteño con quien Abril se habría ido, convivió por dos meses con ella, lo que concluyó con una denuncia por violencia de género y, el pasado 18 de septiembre, la menor le dejó una carta a su mamá donde indicó que se fue junto al “amor de su vida”.
Miranda expresó que la búsqueda de la adolescente se expandió hacia “la entrada a Bolivia” y adelantó que en estos días se llevará a cabo un nuevo allanamiento, en Salta.
El lunes pasado, Jorgelina habló con Gente de Salta y manifestó su preocupación ante la falta de novedades acerca del paradero de la menor.
“Se la tragó la tierra”, expresó la mujer en ese momento, al ser consultada sobre alguna pista, rastro o novedad de su hija.
La mujer indicó que no descartan ninguna posibilidad, incluso vinculado a la trata de personas, tras lo que anticipó que “esta semana vamos a intentar cambiar la carátula porque solo se la está buscando a Abril, y no a él. Creemos que los deben buscar a los dos, porque lo que hizo él, llevándose a una menor, es un secuestro”.
Velazco, además de haber mantenido un episodio violento en contra de la joven, posee antecedentes de violencia de género en Tartagal, de donde es oriundo, por lo que la búsqueda llegó hasta allí, debido a la geolocalización de una llamada telefónica.
Jorgelina agregó: “no sabemos nada, ni un mensaje, ni una llamada, nadie que pueda aportar datos, nadie la vio, así que para mí que ya la llevó por Bolivia o está por acá cerca y no la encontramos porque no salen. La verdad, un misterio”.

“Todos estamos mal. Yo estoy re mal con mi enfermedad, la verdad que no doy más, pero tengo que seguir buscándola. Tengo cáncer y estoy jodida de salud, pero bueno, hay que seguir. Su papá también está re mal y hasta ahora nada de llamada, ni dato, nada”, insistió el lunes la mamá de la joven.
Abril se ausentó de su domicilio de la calle Quiroga, en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, luego de dejar una nota a sus padres en la que manifestaba que iba a estar bien y que se iba con su novio, quien posee diversas denuncias por violencia de género en su contra.
Podría encontrarse en Salta o en un país limítrofe
Desde el Programa Nacional de Recompensas se precisó que se presume que la menor “podría encontrarse en la provincia de Salta o haber sido trasladada hacia un país limítrofe de manera ilegal, siendo víctima de privación ilegal de la libertad agravada por tratarse de una menor de 18 años y por el vínculo de pareja, sumado al contexto de violencia de género”.
Fue Jorgelina quien radicó la denuncia el 18 de septiembre pasado, en la Comisaría Primera de General Rodríguez, donde aseguró que, durante la madrugada de ese día, Abril se retiró de la vivienda dejando una nota escrita de puño y letra, en la que le pedía perdón por ser “una mala hija” y le anunciaba que se iba con Cristian, a quien calificó como “el amor de su vida”.
Según la denuncia, la menor le pidió a través de esa carta que no la busquen, y le manifestó que iba a estar bien.
No obstante, sus familiares decidieron iniciar las acciones para ubicarla, debido a que Velazco ya la había sometido a situaciones de violencia.
La pareja mantenía una relación desde cinco o seis meses antes de la desaparición de la joven, y habían convivido durante dos meses y medio, en una vivienda ubicada a una cuadra de la casa en la que vive su familia, en el mismo barrio.
Esto hasta que una noche, dos semanas antes de la desaparición de Abril, la joven llegó a su casa con signos de haber sido golpeada.
“Él se enojó porque yo la llevé al ginecólogo y la atendió un médico hombre”, contó la madre, quien detalló que por eso “discutieron, él la agredió, la golpeó e incluso la intentó ahorcar”, y agregó: “es celoso y tóxico”.
Precisó que en ese momento radicó la denuncia policial correspondiente, por lo que el hombre tenía prohibido acercarse a la joven.
“Esa noche, yo le pedí que vaya a la casa de su abuela paterna, con su papá, que la buscó y se la llevó, pero luego volvió a mi casa para poder retomar al colegio”, expresó .
Luego, señaló que a partir de ahí, “yo la llevaba al colegio y la buscaba, para que el hombre, que tenía una perimetral, no se le acercara, porque la rondaba permanentemente, en todos lados”.
Viaje del padre a Tartagal
En tanto, el padre de Abril, Pablo Romero, viajó en octubre a Tartagal, y allí se enteró de los antecedentes de violencia de género que posee el hombre, que fue denunciado por dos mujeres en el norte salteño.
Unos días después de su desaparición, el 25 de septiembre, Abril llamó a Jorgelina porque vio las publicaciones que había hecho su padre buscándola, y le dijo que estaba bien y que no la busquen.
“Un comisario me dijo que rastrearon la llamada y que salió de Salta”, reseñó la madre.
Los familiares continúan con la desesperada búsqueda, y están a la espera de las actuaciones policiales y judiciales que rodean el caso.
La principal preocupación de los padres de la joven es que, para ellos, Abril está coaccionada por el novio y no se fue por su propia voluntad, al tiempo que sienten que se encuentra en peligro ante los antecedentes de violencia de Velazco.
Para la madre, deben buscarlos a los dos
Por otro lado, contó que en su viaje, el papá “preguntó a los vecinos en Tartagal y nadie quiere saber nada de Cristian, porque hizo mucho robo por ahí”, por lo que opinó que ya no estaría en el norte salteño: “para mí ya la cruzó a Bolivia”.
“Lo que me da miedo es que escuchamos que el padre de Cristian estuvo vinculado con droga, y otro miedo que tenemos es que Cristian tiene como 20 entradas y salidas a Bolivia”, sostuvo.
