Una denuncia por extravío desembocó en una acusación estremecedora, cuando una adolescente de 13 años, buscando ayuda en una dependencia policial de la localidad de Salvador Mazza, en la frontera de Salta con Bolivia, reveló que había sufrido dos hechos de abuso sexual, presuntamente cometidos por su padrastro, durante la semana de las fiestas de fin de año.
La fiscal penal Gabriela Souto, interina en la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género de Tartagal en feria, imputó de forma provisional a un hombre de 31 años, por la presunta comisión del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por la convivencia preexistente y la minoría de edad de la víctima, todo ello en concurso real.
Fue la propia víctima, una menor de 13 años, mientras se encontraba en una dependencia policial por una denuncia de extravío, quien puso en conocimiento los abusos que habría padecido de parte de su padrastro.
Dos ataques durante la semana de fin de año
Según su relato, el sujeto la habría sometido sexualmente en dos oportunidades: la primera agresión habría ocurrido la noche del 25 de diciembre, seguida por una segunda, la noche del 30 del mismo mes.
El individuo, pareja de la madre de la adolescente, compartía el mismo techo con ella y sus otros hijos menores, fruto de su relación.
Durante la audiencia de imputación, el acusado se abstuvo de declarar, mientras que la fiscal Souto, por su parte, solicitó el mantenimiento de detención ante el Juzgado de Garantías en feria.