La conmoción por la tragedia ocurrida en el Barrio Roberto Romero continúa creciendo en Salta. Mientras avanza la investigación judicial para esclarecer el violento episodio registrado el martes por la noche, familiares y allegados difundieron un pedido urgente de dadores de sangre para el personal retirado de la fuerza, Ángel Ernesto Guantay, quien permanece internado en grave estado en el hospital San Bernardo.
Quienes puedan colaborar deben presentarse en el Servicio de Hemoterapia del instituto médico, ubicado sobre avenida José Tobías 69, de 7 a 11. Además, dejaron habilitado el número 387-5346327 para brindar mayor información.
En paralelo, familiares, amigos y compañeros de la fuerza iniciaron una cadena de oración por la salud de Ángel Ernesto Guantay y de Eugenia Mercedes Guantay, la oficial de Policía que también resultó herida durante el hecho y permanece hospitalizada bajo cuidados intensivos.
El parte médico a horas del mediodía de este jueves indica que ambos siguen internados en el hospital de alta complejidad de Salta, la mujer está en condiciones estables y bajo la supervisión del equipo médico, mientras que su padre se encuentra en la Unidad de Terapia Intensiva con pronóstico reservado.
La mujer está estable, eso no significa necesariamente que esté totalmente fuera de peligro y es por ello que está bajo control permanente. En el ámbito médico, el término indica que los signos vitales (respiración, pulso y presión arterial) están controlados y dentro de parámetros aceptables; e implica que al menos no está empeorando.
En el caso del hombre, en terapia intensiva y pronóstico reservado significa que el paciente atraviesa un cuadro de salud grave que requiere monitoreo permanente y asistencia médica especializada las 24 horas. Pronóstico reservado indica que la evolución del paciente es incierta debido a la gravedad del cuadro y que, por el momento, no es posible determinar con precisión si habrá mejoría o complicaciones.
En las últimas horas trascendieron datos sobre los protagonistas de la tragedia, el oficial que murió, identificado como Julio María Alejandro Cayo, hijo del comisario retirado de la Policía, y su expareja, Mercedes Guantay, tenían un hijo en común.
El cruento hecho
El episodio ocurrió cerca de las 21.45 del martes en una vivienda ubicada en la zona oeste alta de la ciudad. Allí fue hallado sin vida el oficial Julio Cayo, efectivo policial oriundo de Cerrillos y árbitro de fútbol, en medio de una escena marcada por disparos y una fuerte conmoción familiar.
De acuerdo a las primeras hipótesis que manejan los investigadores, el efectivo habría efectuado disparos con su arma reglamentaria contra su suegro y su pareja, para luego quitarse la vida. No obstante, las circunstancias exactas todavía son materia de investigación y existen distintas versiones sobre lo ocurrido dentro de la vivienda donde se encontraba el menor.
Uno de los datos que resulta llamativo es que en el lugar había tres armas de fuego, perteneciente al oficial que murió y a su expareja, y una tercera que sería de una suboficial familiar de los Guantay. Información que aún no fue confirmada por fuentes oficiales pero que se viralizó en distintas redes sociales.
“Cuesta entender que una buena persona tenga que irse así”
El periodista salteño Sergio Gómez despidió a Julio Cayo, amigo desde hacía muchos años, y en su relato deja entrever algunas cuestiones que por el momento son materia de investigación o al menos es lo que señalan desde los organismos oficiales encargados de llevar a cabo las pesquisas.
“Por eso duele todavía más aceptar que alguien, en apenas unos segundos, te haya quitado la vida de una manera tan injusta y cruel”, escribió el comunicador en alusión a su amigo, exponiendo que “alguien” le quitó la vida a Cayo, con lo cual la hipótesis del suicidio quedaría descartada.
Describe al policía como un hombre de bien, “siempre con una sonrisa, peleando por los suyos y especialmente por tu hijo, que era tu mayor amor y tu mayor fuerza para seguir adelante”, sostuvo y agregó en otro pasaje: “Cuesta entender por qué pasan estas cosas, cuesta aceptar que una buena persona tenga que irse así”.
“Y también espero de corazón que la persona que hizo tanto daño pague con justicia, porque nadie merece arrebatarle la vida a alguien que solo quería vivir y luchar por los suyos”, apuntó el comunicador Gómez.
Tras el posteo, no tardaron en aparecer las opiniones a favor y en contra de los involucrados en un caso trágico que sacude a todo Salta.