Los fiscales penales Santiago López Soto y Daniel Espilocín, que junto a su par Ramiro Ramos Ossorio integran la Unidad Fiscal a cargo de la causa por la muerte del excomisario Vicente Cordeyro, brindaron este miércoles detalles sobre las medidas investigativas que aún restan concretar en el marco de la investigación para esclarecer las circunstancias del hecho.
Entre las principales diligencias pendientes se destaca una reconstrucción integral del hecho, que se realizará a partir de todas las evidencias reunidas durante la investigación, incluyendo pericias, informes técnicos, entrevistas, testimonios e informes policiales.
“Se encuentran pendientes de realización de distintas medidas, entre ellas una reconstrucción integral del hecho”, dijo López Soto, quien puso especial énfasis en aclarar que no se trata de “una reconstrucción virtual”, y detalló que la pericia se concretará a partir “de todas pruebas colectadas, los informes incorporados, las entrevistas, testimoniales e informes policiales de la causa”.
Lo que se busca hacer es “una reconstrucción integral a partir de la desaparición del comisario Cordeyro, hasta el hallazgo del cuerpo y toda la información colectada posteriormente”, indicó el fiscal.
“A partir de esto, lo que se busca es reconstruir los hechos y determinar una posible causa de muerte del comisario”, sostuvo el fiscal, tras lo que precisó que el objetivo es reproducir “cronológicamente los acontecimientos, desde la desaparición del comisario hasta el hallazgo de su cuerpo y analizar toda la información obtenida posteriormente, para determinar una posible causa de muerte”.
La tarea estará a cargo de especialistas del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), de Gendarmería Nacional y de peritos propuestos por la defensa, pertenecientes a distintas áreas y especialidades.
Reconstrucción integral y autopsia psicológica
Además, la pericia se desarrollará sobre numerosos puntos de análisis impulsados por la Fiscalía, la Defensa Pública y también por los representantes de la familia Cordeyro, cuyas propuestas fueron incorporadas y autorizadas por el Ministerio Público Fiscal.

Por su parte, Espilocín señaló que también se encuentra pendiente la realización de “una autopsia psicológica”, medida solicitada por los familiares del fallecido.
“A través de esta medida se va a buscar determinar si existieron o no vivencias traumáticas, violentas o no violentas, durante los días previos al fallecimiento del comisario, durante su adolescencia y diferentes etapas de su vida”, además de “la forma de relacionarse con sus familiares, con sus pares, con su círculo más íntimo”, manifestó el fiscal.
Para ello, adelantó que profesionales del CIF entrevistarán a familiares, amigos, compañeros de trabajo y personas de su círculo cercano, con el propósito de reconstruir aspectos de su personalidad, sus relaciones interpersonales y su contexto emocional, y reveló que la defensa pública propuso “una perito para que participe de la medida y se ha notificado a la familia para que, si lo desea, proponga un perito de parte y diferentes puntos de pericia que sean de su interés”.
El fiscal precisó además que la Defensa Pública ya propuso una perito para participar en esta medida y que la familia fue notificada para que, si lo considera pertinente, designe un perito de parte y sugiera nuevos puntos de pericia.
Asimismo, López Soto aseguró que la causa no posee objeciones por parte de la familia y destacó que desde el inicio del proceso fueron informados sobre cada una de las medidas adoptadas por la Fiscalía.

“En principio, destacar que desde el primer momento fueron puestos en conocimiento de cada una de las medidas que fue realizando el Ministerio Público Fiscal en la presente causa, desde la realización de la autopsia, en donde tuvieron la posibilidad de participar con un perito de parte”, e incluso tuvieron acceso, posteriormente, a los resultados de esa pericia y a toda la documentación incorporada al legajo.
Los fiscales aseguran que el expediente siempre estuvo a disposición de la familia
Ambos fiscales coincidieron en remarcar que los familiares fueron notificados de los informes periciales, videos, análisis de dispositivos electrónicos, elementos secuestrados en la escena y demás pruebas producidas durante la investigación.
“Cada una de las circunstancias plasmadas en el legajo fueron puestas en conocimiento de la familia y documentadas, mediante las constancias respectivas de que tuvieron acceso al legajo”, explicó López Soto.

En tanto, Espilocín detalló que “la familia tuvo conocimiento de cada uno de los elementos incorporados al legajo, del resultado de la autopsia, la causa de muerte determinada en la autopsia, las lesiones constatadas, cada uno de los elementos que fue secuestrado y levantado de la escena del hecho”.
Luego, señalaron que la familia realiza un seguimiento constante del expediente, dejando constancia de cada consulta, acceso al legajo y solicitud de copias, y que siempre fue recibida personalmente cuando requirió información sobre el avance de la causa.
“Los familiares hacen un seguimiento bastante continuo del legajo. Se deja constancia cada vez que compulsan el mismo, que obtienen copias. Cada vez que los familiares lo han requerido se los ha atendido en forma personal y se ha notificado con la antelación suficiente de cada una de las medidas periciales, para que puedan proponer un perito o determinen puntos de pericia que sean de interés”, concluyó Espilocín.
El caso y la investigación
Ambos fiscales, junto a Ramos Ossorio, integran la Unidad Fiscal que está a cargo de la investigación de la muerte de Vicente Cordeyro, que fue encontrado sin vida, el pasado 11 de octubre, en el Cerro Elefante, de la localidad salteña de San Lorenzo.
El excomisario y extitular de la División de Investigaciones de Salta había sido reportado por su familia como desaparecido el jueves anterior, y desde ese momento emergieron diversas teorías y la muerte pasó a ser un enigma.
Ese jueves, Cordeyro dejó a sus hijas en la esquina de Belgrano y Mitre, en el centro de la ciudad de Salta, y de acuerdo a las imágenes de cámaras de seguridad, siguió hacia el oeste, pasó por la rotonda del Quirquincho, zona norte, y se dirigió camino a Lesser rumbo a San Lorenzo, donde 48 horas después fue encontrado sin vida.
Su auto, un Volkswagen Suran color gris, quedó estacionado en la intersección de calles Mitre y Güemes, en la villa veraniega de San Lorenzo, a pocos metros de la comisaría y a unos diez metros de la iglesia.
Por la tarde comenzó el operativo de búsqueda que concluyó en la mañana del sábado, con el hallazgo de su cuerpo sin vida y numerosas preguntas en torno a su muerte.

