En un nuevo golpe al contrabando fronterizo, efectivos de la Sección "Agua Blanca" del Escuadrón 20 "Orán" de Gendarmería Nacional secuestraron 43.950 atados de cigarrillos y 3.366 kilos de hojas de coca que habían ingresado ilegalmente al país a través de la zona ribereña del río Bermejo.
El operativo se desarrolló en el sector conocido como "El Paso", sobre la Ruta Nacional 50, donde los gendarmes realizaban patrullajes preventivos junto a personal del Destacamento Móvil 3. Durante el recorrido, los uniformados observaron a varias personas trasladando bultos sobre sus espaldas en una modalidad frecuentemente utilizada para el cruce ilegal de mercaderías desde Bolivia.
Al notar la presencia de las fuerzas de seguridad, los involucrados abandonaron la carga y escaparon aprovechando la vegetación y las características geográficas de la zona, lo que impidió su detención.

Tras asegurar el lugar, los efectivos trasladaron los bultos hasta la dependencia de Gendarmería para efectuar la inspección correspondiente. En presencia de testigos, constataron que el cargamento estaba compuesto por 43.950 paquetes de cigarrillos de origen extranjero y más de tres toneladas de hojas de coca en estado natural.
Por disposición de la Unidad Fiscal Federal de Orán, toda la mercadería fue secuestrada por encontrarse en infracción a la Ley 22.415 del Código Aduanero.
Como pan caliente
Las localidades de Aguas Blancas, Orán y Salvador Mazza, son puntos donde el contrabando y el narcotráfico suelen ser moneda corriente, civiles que deambulan a diario por la zona suelen señalar que la droga y la mercadería -de diversos rubros- suele pasar como “pan caliente” por la forntera. El contrabando constituye una actividad ilegal persistente debido a la cercanía con Bolivia y a la existencia de numerosos pasos informales.

Las fuerzas federales vienen incrementando los controles en la región ante el crecimiento del tráfico ilegal de mercaderías, cigarrillos, hojas de coca y estupefacientes. Si bien la hoja de coca tiene usos tradicionales en países andinos, su ingreso al territorio nacional sin autorización constituye una infracción aduanera y suele estar vinculado a circuitos clandestinos de comercialización.
Los operativos también forman parte de una estrategia más amplia para combatir las estructuras criminales que utilizan las rutas fronterizas para el transporte de mercadería de contrabando y, en algunos casos, para actividades relacionadas con el narcotráfico, un fenómeno que continúa siendo uno de los principales desafíos en Salta.