La causa por la muerte de Lautaro Ramasco suma nuevos cuestionamientos. A la espera para que se defina la fecha de la audiencia de control de la acusación, la abogada querellante de la familia aseguró que el expediente está atravesado por irregularidades que, a su entender, comprometen el acceso a la justicia de las víctimas y evidencian que “la ley no es igual para todos”.
La letrada explicó que tanto la querella como la defensa del único imputado se opusieron a la elevación de la causa a juicio al considerar que no tuvieron acceso oportuno a elementos probatorios fundamentales.
“Yo había pedido la suspensión de los plazos porque no tenía las pruebas. La prueba informática llegó dos semanas después y otras directamente no me las entregaron. Me obligaron a presentar una acusación sin conocer todos los elementos de la investigación”, afirmó.
Según detalló, recién después de formalizada la acusación comenzaron a aparecer registros y pericias que, a su criterio, podrían modificar aspectos centrales de la teoría del caso sostenida por la Fiscalía.

Uno de los puntos controvertidos está vinculado con el impacto que provocó la muerte de Ramasco. La querellante sostuvo que existen elementos que contradicen la hipótesis oficial.
“La teoría fiscal es que una piedra ingresó por la ventanilla y provocó la lesión fatal. Nosotros entendemos que hay evidencias que permiten discutir esa conclusión. Hay registros del vidrio que quedaron fuera de la valoración y que muestran un orificio incompatible con el paso de una piedra”, aseguró. Para la letrada el orificio que se puede observar sería por el impacto de un bulón o una bala.
También cuestionó que no se hayan incorporado determinadas pruebas informáticas, entre ellas dispositivos pertenecientes a la víctima que, según afirmó, podrían contener información relevante para reconstruir los hechos previos a su muerte.
“Nosotros ofrecimos elementos que nunca fueron analizados en profundidad. Si no se garantiza el acceso efectivo a las pruebas, se está investigando a ciegas”, sostuvo.
Críticas al tratamiento de Vaccarella
Otro de los cuestionamientos está dirigido al tratamiento que recibió el periodista dentro de las distintas actuaciones judiciales. La querellante aclaró que no lo acusa formalmente por el homicidio de Lautaro Ramasco, pero consideró que existen elementos suficientes para profundizar las investigaciones relacionadas con amenazas, violencia de género y otros episodios denunciados con anterioridad.
“Yo no estoy diciendo que Vaccarella sea el autor del homicidio. Lo que digo es que hay una cantidad enorme de indicios, denuncias y conductas que merecían ser investigadas con mucha más profundidad”, expresó en diálogo con Gente de Salta.

En ese sentido, cuestionó que personas consideradas únicamente sospechosas hayan recibido, según su interpretación, un trato procesal que no suele otorgarse en investigaciones de esta naturaleza.
“Se le dio una participación que no podía tener. A la abogada de Vaccarella le permitieron acceder a información que ni la querella ni la defensa tenían. Desde cuándo un sospechoso tiene rol de parte en una investigación penal”, planteó.
Además, recordó que Vaccarella enfrenta imputaciones en causas vinculadas a violencia de género y señaló que algunas actuaciones no habrían tenido el impulso esperado por parte de los organismos judiciales.
“Por mucho menos hay personas que quedan detenidas o son sometidas a medidas mucho más severas. Acá hubo denuncias, incumplimientos de restricciones y una serie de hechos que nunca tuvieron la misma respuesta”, manifestó.
Pruebas desaparecidas y denuncias cruzadas
Otro de los aspectos denunciados por la representante de la familia Ramasco tiene que ver con la supuesta desaparición de documentación vinculada a distintas denuncias.
“Hay fiscalías que se pasan responsabilidades entre sí y nadie explica qué pasó con documentación original que desapareció. Alguien tiene que dar explicaciones”, afirmó.
La abogada sostuvo que la pérdida de esos elementos genera un escenario de incertidumbre que perjudica directamente a las víctimas y dificulta el esclarecimiento de los hechos.

Asimismo, cuestionó procedimientos realizados durante la investigación, particularmente algunos allanamientos y medidas probatorias que, según dijo, fueron ejecutadas de manera desigual. Para allanar el domicilio del comunicador la justicia antes llamó al sospechosos para certificar que hubiese alguien el el lugar a allanar, mientras que el allanamiento en la casa de la familia Ramasco fue un auténtico caos, “le dieron vuelta la casa”, y llamó la atención también que “primero se allane a la víctima y después al sospechoso, una cosa de locos”.
“Cuando uno analiza todo el expediente aparecen situaciones muy difíciles de explicar. No porque alguien haya sido acusado o no, sino porque el procedimiento demuestra un trato especial que no se observa en otras causas”, señaló.
La próxima audiencia
La próxima instancia procesal será la audiencia de control de la acusación, que todavía no tiene fecha fijada. Para la querella, el juez debería suspender cualquier avance hacia el juicio hasta que todas las partes tengan acceso completo a la evidencia reunida durante la investigación.

“Lo que corresponde es garantizar el efectivo acceso a todas las pruebas para la defensa y para la familia de la víctima. Recién después puede discutirse una elevación a juicio. Si quienes investigan no aseguran ese acceso, el proceso pierde transparencia”, concluyó.
La resolución que adopte el magistrado será determinante para definir si la causa avanza hacia el juicio oral o si se ordenan nuevas medidas de investigación sobre los numerosos planteos formulados por las partes.