La familia de Santy Liquín sigue a pesar del profundo dolor. Tras la trágica e indignante pérdida del joven de 25 años, su lucha ahora está centrada en que la Justicia dictamine el próximo miércoles 26 la prisión preventiva contra Atilio Rojas, el hombre que manejaba un vehículo totalmente borracho y que chocó de frente al joven motociclista.
El violento impacto ocurrió el martes 11 en la avenida del Carnaval, atrás del Centro de Convenciones, zona sur de la ciudad. Eran cerca de las 22 cuando Santiago Liquín a bordo de su moto fue embestido de frente por un Chevrolet Corsa, dominio LXD291, conducido por Atilio Navor Rojas, 49 años.
Tras el inesperado arrebato de un joven de solo 25 años, su familia ahora lucha para que su causa sea la de toda una sociedad. “El domingo vamos a marchar, familiares, amigos y vecinos nos reuniremos en Parque Sur para marchar hasta el punto donde mataron a Santi, en la avenida del Carnaval, detrás del Centro de Convenciones”, contó María Elena, en diálogo con Gente de Salta.
“La idea es que se sigan sumando y apoyando esta causa, para que cuando llegue el día en que la jueza deba tomar una decisión seamos una multitud pidiendo justicia por Santy, que el hombre que acabó con su vida llegue al juicio detenido y no en libertad o en su domicilio”, apuntó la mujer.
“Estaba todo roto”
La descripción que realiza la madre de Santy es espeluznante. “El tipo lo reventó, lo chocó de frente cuando mi hijo iba con su casco, lo fracturó desde la clavícula hasta los tobillos, le partió el fémur y el mismo hueso le cortó la arteria principal así que se desangró, no tenía chances más allá del esfuerzo médico, no pudo salvarse”, expresó.
“Sabía desde un primer momento que ya estaba, que no se podía hacer nada. Me lo dejó todo roto, cuando lo tuvimos que meter en el cajón no lo pudimos vestir porque estaba tan roto que era una bolsita de huesos, fue a cajón cerrado”, dijo María Elena.
La mujer es enfermera y desde un primer momento supo lo que su hijo padeció. Incluso y con la esperanza de saber que sufrió lo menos posible, se animó a confirmar que Santy “murió en el mismo lugar”.
“Sé que Santy murió en el impacto, por la forma en la que quedó, una imagen que pudimos ver se observa que la espalda la tiene pegada en el muslo. Entonces no creo que haya estado vivo después de semejante impacto, quiero creer y confiar que mi Santy nunca se enteró lo que le pasó, y sigue andando en moto”.
Cronología de su muerte
La madre contó que Santy trabajaba de Uber y esa noche decidió no trabajar. Cerca de las 21.50 salió a buscar su moto en un taller mecánico que está a la vuelta. Al cabo de algunos minutos le llegó un mensaje a María Elena donde le pedía una transferencia “porque le había faltado plata”.
“A las diez menos cinco le escribo y no me respondió. Se iba a juntar con unos primos”, contó la mujer. Uno de sus primos llamó a Santy y lo atendió un hombre, quien le contó que al joven lo había atropellado. “Ahí nos avisan, cuando llego al hospital cerca de las 12 menos diez me dijeron que estaba en quirófano, muy mal. A las tres salió el médico para decirme que entre a identificarlo, ver los tatuajes y cicatrices y ahí lo vi prácticamente muerto, blanco, no estaba mi hijo ahí”.
Su perro, Toro, lo sigue esperando
“Siente una moto y sale al portón a recibirlo, cuando observa que no es Santy vuelve y se acuesta. Lo sigue esperando”, contó la mujer que observa cómo Toro, el perro de su hijo, pasa sus días extrañando a su dueño.
Conductor borracho, intentó fugarse
El hecho ocurrió el martes 11 a las 22, “en ese momento el tipo se negó a hacerse el test de alcoholemia hasta que alguien, no se si fue el fiscal o quien, le ordenó pero hasta ese momento pasaron seis horas, y arrojó 1.6 gr. Quizás si se hacía el control antes, el porcentaje era mucho mayor”, subrayó la madre de Santy.
De acuerdo al relato de la mujer, y tras enterarse por los vecinos que fueron testigos del trágico suceso en la zona sur, Atilio Rojas además de negarse a realizar el test intentó fugarse no solo al encender el vehículo, a pesar de estar con todo el frente destruído, sino también que “cuando los policías que estaban de civil se descuidaron el tipo salió corriendo, saltó el alambrado y se metió en el campo”.
El hecho de que Rojas se haya fugado, además de conducir borracho y matar a un joven, agravó su situación y por el momento la carátula de la causa en su contra es “homicidio culposo doblemente agravado”.
Al día siguiente cortaron el pasto y pusieron unos focos
Tras la muerte del joven su familia además de clamar por justicia también intentará que el dolor no sea en vano y algo empiece a cambiar en la sociedad salteña. “Nosotros queremos que en ese lugar pongan un reductor de velocidad, pasan un montón de autos a mil”, expresó Gerez.
Horas después del trágico episodio “fuimos hasta el lugar y encontré la zapatilla de Santy y un encendedor, cosas que la Policía no vio. La noche del siniestro el pasto estaba largo y la zona oscura, al otro día volvimos y habían cortado el pasto cortado e instalado algunos focos. No sabemos quién lo hizo pero al menos hay algo de luz”.