La provincia de Chubut atraviesa una de las emergencias ambientales más graves de los últimos años. Mientras más de 2.000 hectáreas ya fueron arrasadas por el fuego en la región cordillerana, centenares de brigadistas combaten sin descanso focos que, lejos de ser producto del azar, fueron provocados de manera intencional. La devastación golpea de lleno a la Comarca Andina y pone en jaque a pobladores, productores y miles de turistas que se encontraban en la zona.
En este escenario crítico, y frente a la indignación creciente por la reiteración de incendios provocados, el gobernador Ignacio Torres anunció este miércoles desde El Hoyo una recompensa de 50 millones de pesos para quienes aporten información precisa que permita identificar y detener a los responsables. El anuncio se realizó junto al ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, y el fiscal Carlos Díaz Mayer, con el foco puesto especialmente en el incendio que aún permanece activo en la zona de Puerto Patriada.

La confirmación judicial de que al menos dos de los incendios recientes fueron intencionales terminó de encender la alarma. No se trató de un accidente ni de una fatalidad climática: hubo personas que prendieron fuego, sabiendo el daño que podían causar. Frente a esa realidad, las autoridades buscan acelerar la investigación y apelan a la colaboración ciudadana para frenar una escalada de violencia ambiental que no da tregua.
“Vamos a dar una recompensa de 50 millones de pesos para quienes aporten datos precisos y contundentes que permitan identificar y capturar a los responsables de este último foco ígneo”, afirmó Torres durante la conferencia de prensa. El mandatario remarcó que la información puede brindarse en cualquier comisaría y será canalizada de inmediato hacia la Fiscalía y la Procuración, con intervención de fuerzas federales y provinciales.
El Ministerio Público Fiscal confirmó que tanto el incendio ya controlado en Cholila como el foco activo en Puerto Patriada fueron iniciados de manera deliberada. Ante ese dato, el gobernador fue categórico: “No podemos dejar que ganen los violentos”, y advirtió que seguirá de cerca la causa para que las penas estén a la altura del daño causado. “Esto no es una contravención. Se puso en riesgo la vida de más de 3.000 turistas y de todos los pobladores”, sostuvo.

Mientras tanto, el operativo en Puerto Patriada continúa a contrarreloj. Unos 300 combatientes, apoyados por maquinaria pesada, unidades móviles y seis medios aéreos, trabajan en condiciones extremas para contener el avance de las llamas. Las familias cuyas viviendas fueron alcanzadas por el fuego ya fueron localizadas y reciben asistencia del Ministerio de Desarrollo Humano, al igual que los productores damnificados. Si bien no hay viviendas comprometidas en Epuyén, se realizaron evacuaciones preventivas ante el riesgo latente.
La postal que deja el fuego en Chubut es desoladora: bosques calcinados, comunidades en vilo y un daño ambiental que llevará años revertir. La indignación crece a la par de una pregunta que atraviesa a toda la provincia: quiénes son y por qué siguen impunes los responsables de una destrucción que pudo haber terminado en tragedia aún mayor.

