Codicia infinita

Confirmaron la prisión perpetua para el podólogo que envenenó a su esposo para quedarse con su dinero

El móvil fue una herencia millonaria que no pudo cobrar. Cómo fue macabro el plan para el asesinato.

Por Redacción Gente de Salta

Guillermo Germán Berjeli — .

La Sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional confirmó la condena a prisión perpetua para Guillermo Germán Berjeli (48). El podólogo fue hallado culpable del asesinato de su esposo, el ciudadano chileno Roberto Alfonso Aquiles Guzmán Jaque, ocurrido en 2020 mientras se encontraba internado en un sanatorio del barrio porteño de Recoleta.

La justicia ratificó que se trató de un homicidio cuádruplemente agravado por:

  • El vínculo matrimonial.
  • Alevosía (la víctima estaba indefensa).
  • El suministro de veneno.
  • Codicia.

El "modus operandi" del crimen

La pareja se había casado en septiembre de 2019 y convivía en el barrio de Villa Crespo. Unos meses después, aprovechando que Guzmán Jaque estaba inconsciente e intubado en el sanatorio, Berjeli llevó a cabo un macabro plan:

Robó los envases de suero (baxters) provistos por el hospital.

Los rellenó en secreto con sustancias altamente tóxicas (metanol y etilenglicol).

Los ingresó ocultos en su mochila y los cambió por la medicación real que el paciente necesitaba recibir por vía intravenosa.

Roberto Alfonso Aquiles Guzmán Jaque y su marido

Según el fallo judicial, el objetivo del podólogo era quedarse con los bienes y ahorros de la víctima en Chile. El botín que Berjeli planeaba heredar incluía:

Un departamento cotizado entre 150.000 y 200.000 dólares.

Fondos de inversión de entre 80.000 y 90.000 dólares.

Un seguro de vida de United Airlines.

Cuentas bancarias en pesos y dólares.

El plan económico fracasó: Aunque el asesino logró cobrar un seguro de vida menor de la empresa Metlife (por 68.000 pesos), no pudo tramitar la herencia de los bienes principales. En aquel momento, la legislación de Chile aún no reconocía la legalidad del matrimonio igualitario realizado en el extranjero, lo que le impidió acceder a la fortuna de su esposo.