La muerte del músico salteño Federico Villagra, ocurrida en el norte provincial, ha generado una ola de indignación. Federico Villagra, de 33 años, fue brutalmente golpeado y asesinado tras intentar mediar en una discusión. La investigación apunta a que la víctima fue abandonada cerca de un aserradero en Aguaray, desde donde, a pesar de sus graves heridas, intentó buscar ayuda.
La investigación del caso, inicialmente a cargo del fiscal Armando Cazón de Salvador Mazza, ahora está en manos del fiscal Gonzalo Ariel Vega de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Tartagal. Aunque la carátula aún no es oficial, se presume que se trata de un homicidio calificado agravado por ensañamiento y el número de participantes, en concurso real, con la privación ilegítima de la libertad.
En diálogo con Gente de Salta, Marisol Villagra, tía de Federico, anunció que familiares y amigos se movilizarán en Aguaray y en Salta Capital, concentración que tuvo lugar el jueves 11 del corriente: "para pedir justicia y verdad por Federico, para que esto nunca más vuelva a ocurrir”, expresó.
“Desde Salta capital, también nos uniremos a este reclamo. Marcharemos a las 20 desde la Plaza 9 de Julio, sumándonos al pedido de justicia y verdad de otras familias, como la de los Cordeyro. Exigimos que capturen al cuarto asesino, Juan Llanos, que permanece prófugo. Debe ser encarcelado como los demás", agregó Marisol.
El brutal ataque a Federico Villagra
"Federico fue atacado en grupo, con una crueldad inaudita. Lo golpearon salvajemente hasta matarlo. No solo usaron sus puños, sino también objetos contundentes, causándole lesiones gravísimas", relató con profundo dolor Marisol, tía de la víctima.
"Al llegar al hospital, Federico presentaba daños severos en intestinos, pulmones y abdomen. Las lesiones eran múltiples y de extrema gravedad. La autopsia revelará con qué elementos lo atacaron estos asesinos. Desde el primer momento, su intención fue matarlo", afirmó Marisol.
A pesar de la brutalidad del ataque, Federico luchó por su vida y fue trasladado a tres hospitales: Aguaray, Tartagal y finalmente Orán. Sufrió tres intervenciones quirúrgicas y la colocación de un catéter. "Durante 11 días, peleó por seguir viviendo", lamentó su tía.
Según testimonios, Federico fue golpeado en distintos puntos del pueblo. "Lo golpearon en varios lugares, y muchos testigos filmaron y fotografiaron la escena, sin llamar a la policía. Consideramos que quienes presenciaron el ataque y no hicieron nada son tan salvajes como los agresores. En lugar de auxiliarlo, filmaron y fotografiaron, sin importarles su pedido de ayuda. Las pruebas están en manos de la justicia, y los testigos están siendo llamados a declarar. Son tan culpables como los que lo mataron", sentenció Marisol.
"Los Mafiosos": La banda detrás del crimen
Los principales sospechosos y detenidos por el crimen son Jesús Ortega y Sebastián Reinaga, señalados como coautores del homicidio. Un tercer involucrado, Jorge Antonio Galván, también fue detenido.
"Hay tres detenidos y un prófugo, Juan Llanos, oriundo del paraje Capiazuti. Su foto circula por todo el norte, en Aguaray y Salvador Mazza, para que la gente pueda identificarlo. ¿Qué está haciendo la justicia que no lo encuentra? La gente aporta datos a diario, y este asesino sigue libre", denunció la tía del músico.
La familia teme que Llanos escape a Bolivia, dada la cercanía de la frontera. La fiscalía asegura que existe una orden de captura nacional e internacional.
En cuanto a los detenidos, "están alojados en una comisaría de Salvador Mazza, donde reciben visitas de sus familiares, quienes les proveen alimentos y comodidades. Estos asesinos deberían estar en una cárcel común, sin privilegios. Los padres de Federico nunca tuvieron privilegios y ahora tampoco podrán disfrutar de su hijo".
"Deben estar en una cárcel común, esperando el juicio. Confiamos en que recibirán una condena ejemplar y pasarán el resto de sus vidas tras las rejas. Son cobardes que mataron a un joven que no le hacía daño a nadie. Se hacían llamar 'Los Mafiosos', ese era el apodo de esta banda de criminales, por eso nadie se atrevía a defender a Federico", reveló Marisol Villagra.
Paralelismos con el caso Báez Sosa
Consultada sobre las similitudes con el caso de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes por un grupo de rugbiers en Villa Gesell, Marisol confirmó la comparación.
"La crueldad es la misma. En el caso de Federico, hubo aún más ensañamiento, ya que lo secuestraron y lo pasearon por todo el pueblo mientras lo golpeaban y le arrojaban bebidas alcohólicas".
El detonante del crimen
"Todo comenzó en un after donde se encontraba Federico con amigos, y también estaban estos criminales. Federico intervino para defender a un joven que estaba siendo agredido", explicó la tía.
Tras defender al joven, "los asesinos esperaron a que Federico saliera solo, lo interceptaron y lo secuestraron. Él jamás se hubiera subido voluntariamente a su vehículo, no era amigo de ellos, no compartía ni iba a compartir nada con esos criminales".
Los investigadores manejan varias hipótesis y no descartan ninguna. Según testimonios, el músico fue llevado a un aserradero, donde cámaras de seguridad registraron cómo "lo seguían golpeando, intentaban meterlo debajo de un camión, pero luego lo subieron nuevamente al vehículo y se lo llevaron".
Finalmente, la víctima fue arrojada en un montículo en la avenida Celso Testa, o llegó caminando hasta ese lugar. "Una vecina lo encontró tirado, alertó a sus padres, quienes lo trasladaron de urgencia al hospital".
Música, arte y pasión: El legado de Federico
Recordar a Federico es evocar una luz que dejó una huella imborrable. Su pasión por la música se manifestó desde temprana edad, aprendiendo a tocar la armónica de oído a los cinco años. Con el tiempo, dominó la guitarra, el saxofón y el canto, convirtiéndose en un referente del blues salteño, reconocido en bares, escenarios y diversos grupos musicales.
Sin embargo, su verdadera grandeza residía en su compromiso social. Federico dedicaba su tiempo a acompañar a niños con enfermedades graves. Colaboró con la Fundación HOPE en Salta, llevando su música a los niños internados. También participó en una Fundación en Neuquén, donde impartía talleres y enseñaba instrumentos a pacientes oncológicos. "Él hacía el bien desinteresadamente, regalando su arte para generar sonrisas. Era algo que le nacía del corazón", relató su tía.
Hijo único de Mariana Cecilia Velaztiquín y Ramón "Toni" Villagra, Federico había regresado a Aguaray para visitar a sus padres antes de volver a su trabajo en Neuquén. "Imaginen lo que les toca vivir ahora... perder a un hijo de esta manera", lamentó Marisol. Entre lágrimas, insistió en que Federico era "una persona buena, sensible, con un don único" y que su muerte deja un vacío irreparable. Para la familia, exigir justicia es la única forma de sobrellevar el dolor.
Mientras Federico luchaba por su vida en el hospital de Orán, sus amigos músicos grabaron un video para brindarle apoyo y aliento. Hoy, todos lamentan su partida y se unen al clamor por justicia. Testimonios que también hablan de la calidez de persona que tenía Federico Villagra.