Un hombre de 51 años acusado como presunto autor del delito de homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio) en perjuicio de su pareja, Rosmery Aramayo Torres, cuyo cuerpo nunca apareció, será juzgado, tras la decisión de un juez del norte provincial.
Se trata del juez de Tartagal, Marcelo Alvarado, quien ordenó elevar a juicio la causa seguida contra José Eduardo Miranda, en el marco de un audiencia flexible y multipropósito, en la que rechazó el pedido de nulidad y exclusión probatoria plateado por la defensa.

Por su parte, los fiscales penales del distrito Tartagal Gonzalo Ariel Vega, Pablo Cabot y Rafael José Medina, constituidos en Unidad Fiscal, representaron al Ministerio Público Fiscal en la audiencia flexible y multipropósito de control de acusación fijada por la OfiJu, donde el juez Marcelo Alvarado ordenó elevar a juicio la causa que será juzgada bajo la modalidad de juicio por jurado.
Cabe recordar que Rosmery Aramayo Torres se encuentra desaparecida desde el 17 de enero de 2025 en Salvador Mazza y, por el hecho, se encontraban imputados su pareja, y un hijo de este, quien luego fue sobreseído.

Según la información proporcionada este lunes, desde el Poder Judicial de Salta, el acusado vivía en Salvador Mazza, en la frontera de Salta con Bolivia, con una mujer con la que tenía dos hijos y una relación de 22 años.
El 17 de enero del año pasado, salieron juntos hacia una ruta que conduce a la localidad de Santa Victoria.
El desplazamiento del vehículo en el que viajaba la pareja fue tomado por las cámaras de seguridad, que mostraron el regreso del hombre a la casa, pero ya sin la mujer.

Una vez en el domicilio, el acusado lavó la camioneta y se presentó en una dependencia policial a realizar la denuncia por desaparición de la víctima.
El cuerpo de la mujer nunca fue encontrado, a pesar de los intensos rastreos realizados por la policía y la investigación de la causa.
Una de las hijas de la mujer contó que había sido testigo de hechos de violencia que sufría su madre, a manos de su pareja.

En septiembre del año pasado, el Gobierno Nacional, a través del Programa Nacional de Recompensas, del Ministerio de Seguridad, ofreció una recompensa de $5 millones para quienes aportaren datos que permitan lograr el hallazgo de restos humanos u óseos de la víctima, y en ese mismo ofrecimiento señala que Miranda le habría dado muerte a la víctima.