El Tribunal Oral Federal 2 de Salta (TOF2) condenó a penas de hasta 9 años y 8 meses de prisión a los tres cabecillas de dos operaciones de tráfico de estupefacientes desbaratadas entre enero y abril pasados, en las que fueron secuestrados 282 kilos de cocaína.
El Ministerio Público Federal informó que la sentencia se dio en el marco de un acuerdo de juicio abreviado impulsado por el fiscal federal Marcos Romero, titular de la Sede Fiscal Descentralizada Orán y responsable de la investigación que permitió desarticular la organización narcocriminal que los imputados habían montado, con la complicidad de otras seis personas, cuya situación se resolverá en los próximos días.
El tribunal, conformado de manera unipersonal por la jueza Gabriela Catalano, condenó a Sergio Javier Girón, Héctor Novotka y Cristián Fabián Castro, como coautores del delito de transportes de estupefacientes agravado por el número de intervinientes.
Según lo homologado en la audiencia de acuerdo, Girón fue condenado a 9 años y 8 meses de prisión; Castro a 8 años y 8 meses; y Novotka a 7 años y 8 meses.
A su vez, el juez Domingo Batule, del mismo TOF2, intervino en carácter unipersonal en un segundo acuerdo que derivó en la condena a 4 años y 2 meses de prisión, dictada contra otro imputado, Julio César Ocaranza, por el mismo delito, pero en calidad de partícipe secundario.
Camionetas, un camión y una antena satelital confiscados
En tanto, se confiscaron a favor del Estado Nacional de dos camionetas -una Toyota Hilux y una Volkswagen Amarok-, un camión Iveco con semirremolque y una antena satelital Starlink, entre otros bienes secuestrados en el marco de la causa.
Al resolver, Catalano resaltó el grado de peligrosidad, la envergadura y la logística demostrada por los imputados en los hechos investigados, y destacó que le llamó la atención el uso de la antena satelital, lo que revela el poder de este tipo de estructuras criminales.
Girón y Novotka ya enfrentan otro proceso penal, debido a que, a partir de evidencias surgidas en esta pesquisa, la fiscalía formalizó el 18 de agosto pasado una investigación penal por lavado de activos provenientes de actividades de narcotráfico, en una audiencia realizada ante el juez federal de Garantías de Orán, Gustavo Montoya.
Los operativos
El primero de los operativos se concretó el 28 de enero pasado, tras un procedimiento realizado por personal del Escuadrón 20 Orán, de Gendarmería Nacional, en la ruta provincial 5, en el paraje Esteban Urizar, entre las localidades de Pichanal y La Estrella, del norte salteño.
En la audiencia de formalización realizada en abril, el auxiliar fiscal Francisco Valencia explicó que los gendarmes estaban apostados en esa ruta, cuando vieron aparecer a lo lejos dos camionetas que circulaban de norte a sur.
La primera camioneta, marca Ford Ranger, aceleró, embistió el control implantado y se dio a la fuga, mientras que la otra camioneta, una Volkswagen Amarok, giró en “U” y escapó en sentido contrario, y se estableció que en el primer rodado, iba Girón, seguido por Novotka.
Los gendarmes iniciaron la persecución y hallaron a unos kilómetros la camioneta Amarok abandonada y atascada en una alcantarilla, sobre un camino alternativo.
En el interior del rodado, encontraron cinco bultos, dos en el asiento trasero y tres en la caja, que contenían un total de 198 kilos cocaína.
El segundo caso
A partir de la documentación hallada dentro de la camioneta, Novotka fue detenido dos días después, cuando se presentó en una dependencia policial de la localidad de Urundel, para denunciar que supuestamente había sido víctima de un secuestro y del robo de su rodado, lo que fue considerado una coartada.
Entre otras evidencias que llevaron a la fiscalía a fundar la acusación, los representantes del Ministerio Público Fiscal mencionaron un informe con imágenes de las cámaras de video del Sistema de Emergencia 911 de la policía salteña, que desacreditaron la versión del secuestro y robo del vehículo.
Por el contrario, las filmaciones permitieron establecer que el imputado llegó a Pichanal procedente de Metán y luego siguió viaje hasta la localidad de Aguas Blancas, donde cargó la droga.
A la vez, se determinó que Girón, quien hizo de “coche puntero”, había modificado la apariencia de la camioneta Ford Ranger tras el vuelco y luego se desprendió del vehículo, entregándolo a una persona de la comunidad gitana de Metán que se dedica a la compra-venta.
En el marco de la investigación, se extrajeron de los teléfonos celulares secuestrados, mensajes que confirmaron la intervención de ambos imputados en el hecho.
Otro operativo con el secuestro de 84 kilos de cocaína
Luego, el 12 de abril pasado se desbarató un segundo transporte de 84 kilos de cocaína atribuido a la misma organización, que iban ocultos en un camión Mercedes Benz que ya había sido identificado por los investigadores y fue monitoreado hasta detenerlo en el puesto El Naranjo, en Rosario de la Frontera.
La fiscalía, que ya seguía de cerca los movimientos de esta banda narcocriminal, les había colocado un rastreador con GPS que permitió revelar varios datos y derivó luego en la detención del sindicado jefe de la banda, Girón, quien iba al mando del camión, custodiado por una camioneta Toyota que hacía de “coche puntero”, guiada por Ocaranza.

