El juez de Garantías Fernando Pinos Guevara aceptó este miércoles el pedido de prisión preventiva para los implicados en el triple crimen de las jóvenes Brenda Del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, asesinadas hace 40 días en la localidad bonaerense de Florencio Varela.
Además, el magistrado aguarda una respuesta de los representantes de la justicia Federal para confirmar si la causa pasa a ese fuero.
En tanto, Pinos Guevara aceptó la solicitud de la fiscalía -a cargo de Adrián Arribas- para dictar la prisión preventiva de los involucrados en el asesinato de las tres adolescentes.
Asimismo, en las últimas horas fue detenido Joseph Freyser Zabaleta Cubas, quien ya está preso en la Alcaldía de la calle Cavia, en Palermo, en una causa por narcotráfico e iba a ser extraditado a Perú. Sin embargo, debido a este nuevo pedido, su derivación está en pausa.
El sujeto, de nacionalidad peruana, y conocido como 'Señor Jota', fue señalado como el presunto autor intelectual del triple crimen, perpetrado el 20 de septiembre en una finca de Florencio Varela, en el sur del conurbano.
En el caso que investiga el triple crimen de las chicas, “Señor Jota” fue imputado por los delitos de “privación ilegal de la libertad activa agravada por la pluralidad de intervinientes y por ser una de las víctimas menor de edad en concurso real con homicidio agravado por ser premeditado de dos o más personas, por ser cometido con alevosía y ensañamiento y por violencia de un hombre hacia una mujer, y críminis causa”.
Por lo tanto, ya son once los detenidos en el marco de esta causa, ya que también se sumó a la lista Mónica Mujica, de 37 años, esposa de Víctor Sotacuro (41)
En tanto, también permanecen detenidos Miguel Ángel Villanueva Silva (25 años), Iara Daniela Ibarra (19), Maximiliano Andrés Parra (18), Celeste Magalí González Guerrero (28), Milagros Florencia Ibáñez (20), Matías Agustín Ozorio (28), Ariel Giménez (29), mientras que Tony Janzen Valverde Victoriano -alias Pequeño J- fue arrestado en Perú, su país natal.
Asimismo, "Señor Jota" ya estaba preso por otras causas vinculadas con el narcotráfico. Por el momento hay tres prófugos de la Justicia con circulares rojas de Interpol: Alex Ydone Castillo, David Gustavo Huamani (alias "El Loco" David) y Manuel Valverde Rodríguez, todos de nacionalidad peruana.
Pinos Guevara recalcó “la necesidad de seguir escalando en torno a desentrañar todos los eslabones de la cadena criminal que caracteriza al narcotráfico" porque "para erradicar el mal que azota a nuestro país como a muchos otros de la región”.
“Esta organización, como habitualmente sucede, se vale de múltiples sujetos, se organiza jerárquicamente en roles y cadenas de comando, y de aquellas organizaciones el eslabón más visible, por ser el más expuesto, siempre es último”, señaló.
En su requerimiento, el fiscal Arribas había señalado que “la intervención de la Justicia Federal se vislumbraba como la mejor solución para asegurar una mayor eficacia de la investigación y cumplir con los fines de la Ley N° 23.737, vinculada a los delitos de estupefacientes, en la que participan organizaciones multi-territoriales".
"Un claro desprecio por la vida"
“Debe destacarse que las tres jóvenes presentaban distintos tipos de lesiones, perpetradas con diversos mecanismos violentos, los cuales denotan por parte de los coautores no solo un claro desprecio por la vida; sino también una evidente intención de que las mismas sufran un padecimiento extraordinario e innecesario, habiendo previamente seleccionado los instrumentos letales a tales fines”, manifestó el fiscal en su pedido del viernes pasado
Los imputados “también lograrían ver saciada su sed de prolongar la agonía de las jóvenes, conllevando a su ultraje, sometimiento e impotencia”, indicó el representante del Ministerio Público.
“En el triste acontecimiento salvaje, inhumano, cruel, violento, desalmado, brutal y despiadado (recordemos y pensemos en tres personas que tenían toda una vida y una plena juventud por el delante), los imputados solo tuvieron en miras su aniquilamiento, generando el clima de hacerlas sentir ‘la venida de la muerte’ como el acto es moroso por excelencia, en donde los agresores fueron provocando lesiones que eviten que la muerte se produzca inmediatamente”, describió.
Arribas fue categórico en su descripción de los crímenes, a los que señaló como “un acometimiento furioso y salvaje”, y, en ese sentido, resaltó: “Los imputados quisieron aniquilar a las víctimas. Estar seguros de su muerte."
Luego hizo alusión a la vulnerabilidad de las tres chicas, quienes se dedicaban a la prostitución, según las declaraciones de sus propias familias. Para Arribas, los imputados trataron como “su objeto” a las víctimas, “lo que constituye un verdadero y notorio acto de cosificación, resultando de vital importancia al análisis de la valoración probatoria desde perspectiva de género”.
“Solo una acción penal con enfoque de género y debida diligencia reforzada permitirá avanzar en la erradicación de las condiciones que perpetúan la prostitución como forma de violencia y subordinación contra las mujeres, e intentar articular mecanismos de reinserción para que no vuelva a haber en la sociedad otras ‘Morena, Lara y Brenda’”, sostuvo al señalar la razón por la que pidió que sea tenido en cuenta el agravante de femicidio.
El caso
Lo último que supieron las familias de Lara, Brenda y Morena es que el viernes 19 de septiembre asistirían a una fiesta en la que le pagarían 300 dólares a cada una. Luego se supo que las pasaron a buscar en una camioneta Chevrolet Tracker blanca por La Matanza y que las llevaron hasta Florencio Varela.
El miércoles 24 los cuerpos de las tres chicas fueron hallados dentro de un pozo hecho en el patio de una casa situada en la calle Chañar 702, en Villa Vatteone, de Florencio Varela. Las autopsias indicaron que las víctimas fueron torturadas, golpeadas y asesinadas.