De las últimas diez muertes en siniestros viales en Salta, siete fueron a bordo de una motocicleta. Ese vehículo representa casi el 53 por ciento de las víctimas fatales en lo que va del año en la provincia. Según cifras oficiales, hasta el momento son 53 las muertes arrojadas en rutas, avenidas y calles salteñas, de las cuales 28 circulaban en una moto.
La última tragedia ocurrió el miércoles por la noche, en la zona norte de esta ciudad, donde un joven de 20 años, identificado por fuentes cercanas al hecho como Mauro Alejandro Corimayo, del barrio Castañares, impactó con violencia contra un contenedor y perdió la vida casi en el acto.
Por motivos que se investigan, el motociclista circulaba por la avenida 17 de Junio, entre las avenidas Armada Argentina y Ejército Argentino, cuando perdió el control del rodado y no pudo esquivar la estructura de acero. Según las fuentes, el joven iba con el casco de protección puesto. Iba a bordo de una Honda Wave 110 cilindradas y circulaba en sentido sur-norte
Antes de esa trágica muerte, ocurrió otra también con un joven, identificado como Luis Burgos Gutiérrez. A bordo de una moto Honda Kr 150cc color negro, el muchacho circulaba por la ruta nacional 40, kilómetro 4478 en la jurisdicción de Seclantás, cuando según fuentes vinculadas al caso tras esquivar un montículo de piedras perdió el control, cayó al suelo y sufrió heridas de gravedad.
Ocurrió el domingo pasado, cerca de las 7. Minutos más tarde una ambulancia trasladó al joven de 23 años al hospital de Seclantás, desde donde fue derivado a Cachi y, de acuerdo al grave diagnóstico de los médicos, el joven sufrió un traumatismo encéfalo craneano (con supuesta fractura), solicitaron el avión sanitario para trasladarlo al Hospital San Bernardo de esta capital.
En el lugar trabajaron sumariantes de la Subcomisaría de Seclantás, personal de Criminalística que se encargó de levantar rastros y pruebas y la División de Seguridad Vial que ordenar el tránsito en la accidentada mañana de domingo. Al parecer, según indicaron fuentes cercanas al hecho, consultadas por Gente de Salta, el joven circulaba sin el casco de seguridad.
Cerca de las 19 del día siguiente, desde el instituto médico informaron el deceso del joven a raíz de un politraumatismo. En el caso intervino la auxiliar fiscal de Cachi. Previo al fallecimiento del motociclista, ese mismo domingo 17 pero en horas de la tarde, cerca de las 17.40, sobre la ruta provincial 13, kilómetro 20, en Pichanal, dos camionetas chocaron de frente arrojando el trágico saldo de cuatro muertes -dos en cada uno de los vehículos-.
Es justamente en el área del interior de la provincia donde se producen, al menos por el momento, la mayor cantidad de tragedias viales. De acuerdo a cifras pertenecientes a Gente de Salta, que son cotejadas con información brindada por Seguridad Vial de la provincia y la Policía, casi el 70 por ciento de las muertes (36) fueron en el interior. De esa cifra también se desprende que casi un 54 por ciento (28) ocurrió en zonas urbanas, mientras que el otro 46 % (24) se registraron en zonas rurales.
“Existe un grupo grande de motociclistas que incumple la normativa”
El director de Seguridad Vial de la provincia, el comisario General Adrián Sánchez Rosado, en diálogo con Gente de Salta explicó que algunos de los factores que inciden en la escalofriante cifra de víctimas fatales a bordo de una moto es el enorme crecimiento del parque automotor. Mientras baja la venta de autos, la de motos sigue en ascenso incrementándose el patentamiento (Ver nota "Fuerza mayor": Mientras se desploma la venta de autos, Salta acelera en motos y los patentamientos crecieron 136% en abril).
“No digo todos pero en general existe un grupo grande de motociclistas, sobre todo los más jóvenes, que incumplen permanentemente la normativa”, sostuvo Rosado y siguió: “Por ejemplo, circulan entre los automóviles en zig zag, hacen sobrepaso por la derecha, exceden las velocidades permitidas, conducen sin casco, los fines de semanas circulan con graduaciones de alcohol, en algunos casos muy elevadas. En definitiva existe un riesgo latente y permanente para sí y para terceros”.
Hace dos fines de semana, el director contó que se detectaron varios puntos en la provincia con motocicletas conducidas por menores de 13, 14, 15, 16 y 17 años. “Necesitamos un compromiso serio por parte de los padres y adultos, para no lamentar luego consecuencias graves. Lo venimos manifestando pero no vemos el resguardo de la integridad física de los menores”, apuntó Sánchez Rosado.
Alta velocidad y circular sin casco, los factores más graves
Entre los diversos factores que influyen en los motociclistas que terminan perdiendo la vida o con lesiones graves, el Director de Seguridad Vial de Salta señaló el exceso de confianza, distracciones con el teléfono celular, alcoholemia, el cruce de las intersecciones sin mirar, no tomar conciencia que se trata de una franja vulnerable y circular sin casco, sin la ropa adecuada.
“Los más graves son la velocidad y la falta de colocación del casco debidamente abrochado. Un escalón más abajo pero no menos importante es la distracción -por los celulares, etc- y el alcohol”, apuntó Adrián Sánchez Rosado.
“Seguimos trabajando para construir una nueva cultura vial para hacer de la vía pública un lugar más seguro para todos. Iniciamos un proyecto que tiene como objetivo en el año 2027 introducir en la currícula escolar la Seguridad Vial, en ese sentido se trabaja para ver qué contenidos van a ser para jardín, primaria y secundaria”, contó el funcionario.
Efecto devastador en la sociedad
Las pérdidas de vidas humanas en siniestros viales generan un efecto devastador en la sociedad, provocan profundas crisis en los círculos íntimos de las partes involucradas. Detrás de las cifras estadísticas, los números grises y fríos, quedan familias destruídas, entornos de amistades profundamente heridos por la pérdida irreparable de un ser querido. El daño psicológico es enorme, tanto para las víctimas como para los victimarios.
A pesar de esto último, las cifras forman parte de la siniestralidad no solo para llevar un control de víctimas y hechos que a diario se suceden sino también para trabajar sobre ellas y prevenir tragedias. En lo que va del año son 52 las muertes en siniestros viales en toda la provincia, número que muestra una tendencia descendiente respecto de años anteriores.
Si bien, faltan diez días para que termine mayo, hasta este mismo mes pero del año pasado las víctimas fatales ascendían a 55 (el 2025 terminó con un total de 130), en 2024 en los primeros cinco meses había 45 muertes (140 en el año), en 2023 eran 68 (ese período terminó con 173) y el 2022 tenía 61 fallecidos (el año terminó con 151).
Cifras por género, edad y horarios
Del total de víctimas fatales que se registran hasta el momento en la provincia (52), 11 en lo que va de mayo, 12 abril, 6 marzo, 8 febrero y 15 enero, el 80,77 por ciento (42) de los muertos fueron hombres y el 19,23 por ciento (10) mujeres.
De acuerdo al registro las edades de las víctimas, y sus respectivos porcentajes, son los siguientes: 36 a 50 años el 25 por ciento (13), de 26 a 35 23,08% (12), 51 a 65 representa el 17,31% (9), de 18 a 25 años el 15,38% (8), más de 76 años el 11,54% (6), 66 a 75 años 3,85% (2) y el 1,92% representan los de 13 a 17 y menores de 12 años.
A diferencia de otros períodos, el horario donde más siniestros fatales se registraron fue durante la mañana y la tarde, ambos con un 34,62 por ciento (18), mientras que por la noche el registro indica un 30,77 por ciento (16 muertes).