En una nueva audiencia del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, ocurrido el 4 de agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal, de la zona oeste de la ciudad de Salta, declaró el médico legal Daniel Chirife, del Departamento de Medicina Forense del Poder Judicial, quien brindó un testimonio clave al detallar los resultados de la autopsia y la mecánica de muerte de la víctima.
El profesional explicó que en el momento del hecho pertenecía al Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y, en ese marco, su primera intervención en el caso fue en el lugar del hallazgo del cuerpo, donde realizó la inspección ocular y la recolección de muestras.
Según describió, Kvedaras se encontraba en la parte posterior del habitáculo del vehículo Volkswagen Taos, boca abajo y con las piernas dobladas. En ese contexto, llevó a cabo un examen superficial para preservar evidencias y observó manchas de sangre en la mano derecha, además de múltiples lesiones en el rostro, el cuello, la cabeza y en los miembros superiores e inferiores.
Posteriormente, Chirife encabezó la autopsia, que comenzó a las 18.45 del mismo día del hecho, junto a dos peritos de parte, al tiempo que estuvo a cargo del seguimiento del estado de salud del acusado, el esposo de Kvedaras, José “Jota” Figueroa, durante su internación en el hospital San Bernardo, hasta donde llegó luego de autolesionarse.
Durante su extensa exposición, apoyada en las imágenes del informe forense, precisó que la víctima presentaba “signos de lucha” y “lesiones de defensa”, lo que indicaría que intentó resistirse al ataque.
Una agresión brutal
En las imágenes se podían ver los hematomas que la víctima presentaba en el rostro y en otras partes del cuerpo, como muestra elocuente de los golpes que recibió durante una agresión brutal.
El perito fue categórico al señalar que la causa de muerte fue una “asfixia mecánica mixta”, producto de la compresión del cuello, la estrangulación y la sofocación por obstrucción de las vías aéreas, tanto por nariz como por boca.
El estudio permitió establecer, además, que existió compresión torácica frontal y obstrucción respiratoria, lo que derivó en una deficiente oxigenación de los órganos.
Todo esto se observó durante la realización de la autopsia, en la que se pudo advertir que la mayor parte de los órganos de la víctima se encontraban congestionados.
Sobre la sangre en su mano derecha, apuntó que, una vez tomadas las muestras correspondientes y limpiado el cuerpo, no había una herida en el área que justificara que esa sangre le perteneciera a ella.
“No es factible” la hipótesis de la defensa
El perito descartó de manera enfática la hipótesis de una muerte accidental por “latigazo” o caída, planteada por la defensa, y explicó que ese tipo de mecanismo requiere lesiones específicas en la zona cervical —como daños en vértebras, ligamentos o musculatura— que no fueron halladas en el cuerpo de la víctima.
“No es factible la hipótesis planteada” por la defensa durante el trámite de la reconstrucción, que se desarrolló el miércoles último, en la casa de la calle Guachipas, de ese barrio cerrado, donde la pareja vivía, junto a sus tres hijos.
El médico, que participó de la reconstrucción, agregó que la muerte “no fue instantánea”, como sería en el caso de una caída, sino “el resultado de un proceso asfíxico sostenido en el tiempo”.
Chirife estimó que la agonía de la mujer se extendió “entre tres y cinco minutos, desde el inicio de la compresión hasta el paro cardiorrespiratorio”.
“La señora ha luchado. Hizo un esfuerzo por respirar", pero la compresión del tórax le impedía la expansión necesaria, explicó ante el tribunal.
La víctima estaba de frente cuando fue estrangulada
En relación a la mecánica del hecho, el médico consideró que, por las marcas de presión en el tórax y las lesiones de sujeción, la víctima habría sido inmovilizada en una posición compatible con haber sido “cabalgada” por el agresor. Incluso, mencionó la presencia de una marca en la espalda que sugiere que el cuerpo fue apoyado sobre un borde o ángulo.
“En mi opinión personal, la víctima estaba de frente al victimario”, afirmó.
El testigo también se refirió al estado del acusado, a quien evaluó durante su internación en el hospital San Bernardo tras autolesionarse.
Indicó que “no existió riesgo de vida” por las autolesiones que infringió en el cuello, y precisó que presentaba escoriaciones en los brazos, compatibles con arañazos o lesiones de defensa.
Respecto a la herida en el cuello del hombre, señaló que ya se encontraba suturada al momento de su intervención, por lo que no pudo examinarla directamente.
Asimismo, comentó que el día 7 de agosto de ese año, él lo revisó en el CIF, lo que implica que a los pocos días ya estaba dado de alta.
Durante la audiencia, el acusado solicitó retirarse de la sala cuando se anunció la exhibición de imágenes de la autopsia, pedido que fue autorizado por el tribunal, por lo que fue trasladado a un espacio contiguo mientras duró el testimonio del médico legal.
Finalmente, ante una consulta de la fiscal Luján Sodero, Chirife remarcó que “no existe” otra disciplina, fuera de la medicina, capaz de determinar con precisión la causa de muerte, y destacó que el informe fue consensuado y firmado por todas las partes intervinientes.
Antes de la declaración de Chirife, prestó testimonio la criminóloga del CIF, Paola Geipel; mientras que después hicieron lo propio Marcela Portelli, del Servicio de Anatomo Patología del CIF; el médico cirujano y especialista en medicina legal, Benito Mena; Daniel Dib y el reconocido perito en criminalística, Enrique Prueger, por lo que la audiencia fue la más extensa de las desarrolladas hasta el momento en el marco de este proceso oral y público.
El juicio
El juicio comenzó el 1 de abril pasado, y está a cargo del Tribunal de Juicio integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, que lo preside, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, mientras que el Ministerio Público está representado por la fiscal de Unidad de Femicidios (UFEM), Luján Sodero.
Además, actúan el abogado querellante Jorge Ovejero; los defensores Juan Casabella Dávalos y María Gabriela Martínez, y la doctora Martha Bustos, que interviene por la Asesoría de Incapaces.
El proceso, que está programado que se extienda hasta los primeros días de mayo, continuará mañana, con la declaración de nuevos testigos.
Los hechos en El Tipal
El viernes 4 de agosto de 2023, la tranquilidad del barrio privado El Tipal se vio abruptamente interrumpida por el horror, cuando el cuerpo sin vida de Jiménez Kvedaras fue encontrado en el interior de un vehículo marca Volkswagen Taos, en una calle del club de campo, junto a Figueroa, que presentaba una herida profunda en el cuello y signos vitales débiles, en un supuesto intento fallido de suicidio, tras cometer el femicidio.
Según las primeras investigaciones, todo se desencadenó a partir de una discusión en la vivienda que compartían, en ese barrio privado, y la disputa que escaló rápidamente hasta la violencia física.
La autopsia reveló que Mercedes murió por asfixia mecánica mixta, producto de un estrangulamiento y sofocación combinados, en un ataque prolongado que le arrebató la posibilidad de defenderse.
Además, el informe forense registró más de cuarenta lesiones por golpes halladas en el cuerpo de la mujer, lo que expuso la brutalidad del ataque.