Este miércoles, familiares de Ezequiel Avendaño estuvieron apostados en la puerta principal de Ciudad Judicial para pedir avances en la causa del joven que murió tras un incendio de la Alcaidía General. Apuntan contra quien lo acusó falsamente para estar detenido y contra los guardiacárceles que, a opinión de la familia, no actuaron debidamente durante la propagación del foco ígneo.
Familiares del fallecido exigieron justicia por Ezequiel, quien falleció debido a quemaduras en un incidente donde también hubo otros heridos.
En esta ocasión, los allegados denunciaron falta de respuesta y apoyo del fiscal y las autoridades hacia las familias de los afectados, al mismo tiempo que, exigieron que se investigue y se sancione a los responsables, incluyendo directivos y guardiacárceles, por negligencia y maltrato.
Por otra parte, desmintieron la versión oficial de una pelea interna y señalaron que hubo agresiones previas por parte de los guardias. Con pancartas y remeras recordando al fallecido, pidieron justicia par

a Exequiel y los demás afectados, solicitando explicaciones y acciones concretas por parte de la fiscalía.
Natalia Terán es tía de Exequiel y le dijo a Gente de Salta que “hasta ahora el fiscal no nos da respuesta, no llamó a familiares de todos los que se quemaron ahí. Luego de que mi sobrino falleciera no nos están dando ayuda psicológica, nada. No nos llamaron ni para darnos el pésame”.
La familia de Ezequiel, en común acuerdo con familiares de otros internos que todavía siguen internados en el Hospital San Bernardo, piden la baja de los guardiacárceles que estuvieron ese día de turno, porque entienden que tenían órdenes de los directivos de abrir las rejas para poder sacar a los que estaban quemando, pero no lo hicieron y fueron alcanzados por las llamas.
“Yo quiero que al menos sean suspendidos todos los que estuvieron a cargo ese día, desde los directivos hasta los de menor rango. Mi sobrino falleció por la gravedad de las quemaduras. Ya no está para defenderse, para contar lo que pasó pero hablamos por él. Queremos justicia y que salga el fiscal, que nos dé explicaciones", precisó uno de los familiares.
Sobre las hipótesis que se manejan de las cusas del incendio, Natalia llegó a conocer por medio del testimonio de sobrevivientes que no fue por la pelea de internos. Afirma que hubo una disputa por una remera, en el medio un guardiacárcel para disuadir le pegó a uno de los involucrados y le habría partido el cráneo, lo que motivó que le hicieran 17 puntos. A más golpes entre guardiacárceles e internos se terminó generando el fuego por parte de tres de los involucrados en la trifulca.

Natalia afirma que por más que estén siendo juzgados por diversos delitos, no merecen morir quemados de esa manera, a lo que agrega que “encima mi sobrino no era culpable de lo que le acusaba. Estaba a poco de recuperar su libertad el 31 de octubre”.
De los otros internos que continúan en el hospital, dijo que hay mucho daño psicológico y uno esta grave con el sistema respiratorio dañado, no puede hablar. “Son compañeros que vieron quemarse a los otros y ellos mismos. Los familiares cuentan que no descansan, se levantan asustados, gritando, quieren correr, es desesperante”.
Respecto a la denuncia por la que estuvo preso en la Alcaidía, su tía recordó que no había cargo que lo inculpara porque habría sido una falsa denuncia en un caso de robo en banda, por el cual ya estaba cursado su pedido de libertad, la cual le concedieron para el 31 de octubre cuando ya estaba luchando por su vida en el nosocomio.