Una nueva audiencia del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, ocurrido el 4 de agosto de 2023, en el barrio privado El Tipal, de la zona oeste de la capital salteña, se desarrolló este martes, y en ese marco declararon las dos psicólogas del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) que tuvieron a su cargo la entrevista en circuito cerrado de televisión de los tres hijos menores de la víctima y de su agresor, su esposo José “Jota” Figueroa.
Además, brindó su testimonio Francisco Cornejo, un vecino de ese barrio cerrado con quien realizaban el «pool escolar» en el que estaba incluido el más pequeño de los hijos de la pareja.
El hombre relató que ese 4 de agosto de 2023, según la organización que tenían, le correspondía al acusado realizar el traslado de los niños, pero a las 8.06 recibió un mensaje del imputado, diciéndole que no podía cumplir con la actividad porque estaba complicado, y pidiéndole que lo reemplace y busque a su hijo.
Minutos después fue hasta la casa de la pareja, bajó del vehículo y, al acercarse a la puerta principal, salió Figueroa con el niño en brazos, llorando.
Cornejo sostuvo que fue el padre el que se ocupó de subirlo al vehículo y trató, por un tiempo considerable, de calmarlo, tras lo que se explayó sobre el comportamiento del menor ese día.
Asimismo, recordó que notó al acusado muy nervioso y le llamó la atención que vestía un buzo con capucha en la parte superior y, según recuerda, en la parte inferior usaba ropa formal, al tiempo que precisó que a los pocos minutos se retiró de la vivienda con los niños.
Entrevistas de los hijos de la víctima en CCTV
Luego se reprodujeron las entrevistas realizadas a los niños, en circuito cerrado de televisión, durante la investigación del caso, y el trámite en el juicio se concretó sin presencia de público, conforme lo solicitado por la Asesora de Incapaces.
Al finalizar la jornada, los miembros del tribunal dispusieron un cuarto intermedio hasta este miércoles 15 de abril, para continuar con la ronda de testimoniales.
Para mañana está prevista la recepción de nuevas pruebas testimoniales, entre las que se destacan las de dos psicólogos del Poder Judicial, una profesional del equipo interdisciplinario de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP) y una trabajadora social, que es perito de parte de la defensa.

La audiencia del lunes
La audiencia del lunes 13 de abril fue la más extensa desde que comenzó el juicio, ya que inició a primera hora de la mañana y terminó cerca de las 21, más de 12 horas después.
La primera en declarar ayer fue la criminóloga del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), Paola Geipel, quien realizó tareas en el lugar del hallazgo, en el domicilio de la pareja y en la casa del padre del acusado, los días 4 y 9 de agosto de 2023.
La perito realizó una exposición apoyada en un soporte multimedia, donde se pudieron observar los distintos indicios relevados, tanto en la vivienda de la pareja como en la del padre del acusado, así como en el lugar del hallazgo y, particularmente, en el vehículo donde ambos fueron encontrados.
Sobre el lugar del hallazgo y el vehículo, detalló los elementos y los indicios de interés encontrados, para luego referirse a la propiedad donde vivía la víctima y al lugar donde se habría producido el hecho.
Consultada por la reconstrucción realizada a solicitud de la defensa del acusado, de acuerdo con su versión de los hechos, sostuvo que ésta no se condice con respecto al lugar de la vivienda donde se habría producido, con la mecánica del hecho ni con la causa de muerte.
Otra de las testigos de la jornada fue la médica anatomopatóloga del CIF, Marcela Portelli, quien realizó el estudio complementario con las muestras obtenidas de la víctima luego de la autopsia, y confirmó el informe realizado de manera conjunta por los médicos forenses, así como con la causa del deceso expresada.

La autopsia
Luego, declaró el médico legal Daniel Chirife, que actualmente forma parte del Departamento de Medicina Legal del Poder Judicial, pero que al momento del hecho era el jefe médico del CIF, por lo que estuvo a cargo de la autopsia de la víctima.
Durante su exposición, Chirife contó detalladamente cómo se realizó el procedimiento, sustentado en imágenes de la autopsia, que se realizó con la participación de médicos especialistas presentados por las partes, quienes firmaron el informe de autopsia de manera conjunta, sin discrepancias.
En las conclusiones, el profesional señaló que la muerte de Mercedes Kvedaras se produjo de manera repentina y abrupta, por asfixia mecánica mixta por estrangulamiento, sofocación y compresión torácica, y detalló que, en la lucha por su vida, la víctima agonizó durante un lapso aproximado de entre 3 y 5 minutos, debido a la acción sostenida de su agresor.
Se refirió a las múltiples lesiones que presentaba el cuerpo, visibles y las obtenidas a partir de los resultados de la autopsia, y aseguró que la versión vertida por la defensa en la reconstrucción realizada el miércoles 8 de abril “no es compatible” con los resultados de la autopsia.
Detrás de él llegó el turno de los forenses de la querella y la defensa, que estuvieron junto a Chirife durante la realización de la autopsia.
El médico de la querella, el especialista en medicina legal Benito Mena, ratificó en todas sus partes el informe, mientras que el médico de la defensa, Daniel Dib, incurrió en algunas discrepancias respecto de la causa de muerte que consta en el informe de autopsia, que oportunamente firmó de conformidad.

Por ello, fue interrogado por la fiscal Luján Sodero y manifestó retractarse respecto a la causa de muerte que consta en el informe original.
Finalmente, declaró el reconocido licenciado en Criminalística, Enrique Prueger, también convocado por la defensa para realizar la reconstrucción del hecho, que se realizó de acuerdo con la declaración del imputado, y expuso su informe respecto del hecho, planteando una causa de muerte de la víctima distinta a la del informe conjunto de autopsia.
El especialista fue indagado largamente por las partes, hasta cerca de las 21, y, a partir de la consulta de la fiscal Sodero, se pudo conocer que no se encuentra matriculado ni habilitado para ejercer profesionalmente en la provincia de Salta, pese a conocer la normativa vigente.
El Ministerio Público Fiscal recordó que, de acuerdo con la Ley Provincial 7918, sancionada el 3 de diciembre de 2015 y promulgada el 30 de diciembre del mismo año, en su artículo 14 se refiere al ejercicio ilegal de la profesión en la provincia, considerando como tal el intentar o desarrollar la actividad regulada sin estar debidamente inscripto en la matrícula y habilitado por el Colegio de Profesionales de Criminalistas y Criminología de Salta.
El juicio
El juicio comenzó el 1 de abril pasado, y está a cargo del Tribunal de Juicio integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, que lo preside, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, mientras que el Ministerio Público está representado por la fiscal de Unidad de Femicidios (UFEM), Luján Sodero.
Además, actúan el abogado querellante Jorge Ovejero; los defensores Juan Casabella Dávalos y María Gabriela Martínez, y la doctora Martha Bustos, que interviene por la Asesoría de Incapaces.
El acusado llegó al juicio imputado por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.
Los hechos en El Tipal
El viernes 4 de agosto de 2023, la tranquilidad del barrio privado El Tipal se vio abruptamente interrumpida por el horror, cuando el cuerpo sin vida de Jiménez Kvedaras fue encontrado en el interior de un vehículo marca Volkswagen Taos, en una calle del club de campo, junto a Figueroa, que presentaba una herida profunda en el cuello y signos vitales débiles, en un supuesto intento fallido de suicidio, tras cometer el femicidio.
Según las primeras investigaciones, todo se desencadenó a partir de una discusión en la vivienda que compartían, en ese barrio privado, y la disputa que escaló rápidamente hasta la violencia física.
La autopsia reveló que Mercedes murió por asfixia mecánica mixta, producto de un estrangulamiento y sofocación combinados, en un ataque prolongado que le arrebató la posibilidad de defenderse.
