El juicio por el femicidio de Mercedes Kdevaras Jiménez, asesinada el 4 de agosto de 2023, en el barrio privado El Tipal, de la capital salteña, atravesó este martes la tercera audiencia, en la que declararon testigos propuestos por la defensa de José “Jota” Figueroa Juncosa, el único acusado por el crimen.
La jornada comenzó con el testimonio de un efectivo policial de la Unidad de Investigación UGAP, quien tuvo a su cargo el análisis del contenido extraído de la computadora de la víctima y luego, durante casi tres horas, brindó su declaración Enrique “Puma” Juncosa, tío materno y padrino del imputado, con quien además compartía el ámbito laboral en su estudio jurídico.

El testigo relató que la pareja atravesaba un proceso de separación consensuada tras “largas charlas”, en las que ambos habrían coincidido en que la relación “no tenía futuro”.
Según explicó, la decisión era aceptada por Figueroa, quien incluso habría acordado con su esposa la venta de la vivienda familiar para que cada uno pudiera adquirir una nueva propiedad.
Juncosa insistió en la total aceptación de Figueroa de la decisión de separarse
Por otro lado, señaló que en los días previos al hecho se lo notaba el agresor “triste y con pena”, aunque insistió en que había una “total aceptación de la decisión”.
Juncosa también se refirió a la dinámica familiar y describió al acusado como una persona “autónoma en sus decisiones”, al tiempo que destacó su rol como padre.
Durante su exposición, habló de cómo transcurrió el día del hecho y mencionó un episodio previo a la relación con la víctima, de depresión, en el que Figueroa habría ingerido pastillas, lo que derivó en un lavado de estómago.
A pedido de la defensa, durante la audiencia se dio lectura a un acuerdo económico alcanzado entre ambas familias, diez meses después del hecho, mediante el cual el acusado cedió bienes a favor de sus tres hijos menores.

Se trata de un convenio redactado por Juncosa, en el que se establece que el padre se compromete a la cesión gratuita de la casa familiar de El Tipal y dos terrenos de un loteo, además de una camioneta, una moto, el automóvil Taos en el que se halló el cuerpo de la víctima y los bienes muebles.
Además, el acuerdo, que se logró en el marco de una mediación extrajudicial, dispone la cesión de los padres de Figueroa sobre el 25 por ciento de un departamento con cochera en la calle Santiago del Estero, de la ciudad de Salta, y el “gesto” de los abuelos paternos de seguir haciéndose cargo de gastos de salud y educación, según aclaró el propio Juncosa.
Un amigo reveló que la pareja ya había transitado otras crisis
El testigo también hizo referencia al proceso sucesorio iniciado tras la muerte de la víctima, previo a la firma de ese convenio.
Posteriormente, declaró Francisco Saravia Toledo, amigo del imputado desde la infancia.
El hombre señaló que solían compartir actividades familiares y sociales, y aseguró que siempre observó un buen trato de Figueroa hacia su esposa e hijos.
“Hacían muchas cosas juntos, como trekking y deportes”, indicó.
No obstante, mencionó que antes de la pandemia la pareja habría atravesado una crisis y una breve separación, y detalló que tomó conocimiento, por terceros, de un presunto episodio de infidelidad por parte de la mujer.
Sin embargo, aclaró que nada le hizo suponer, en los meses previos al crimen, que existiera una crisis, aunque reconoció que en el último tiempo no mantenía contacto frecuente con ellos por cuestiones de viajes.

Saravia Toledo también recordó, a pedido de la defensa, el episodio en el que el acusado habría ingerido pastillas, y describió a la víctima como “una persona de carácter fuerte, directa y alegre”.
Indicó además que mantenía una relación de afecto con Mercedes, aunque su vínculo más cercano era con Figueroa, a quien conocía desde la infancia.
Mañana se realizará la recorstrucción del crimen
Según lo previsto, el Tribunal —integrado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans— dispuso un cuarto intermedio hasta este miércoles 8 de abril, cuando se llevará a cabo la reconstrucción del hecho en el barrio privado El Tipal, con la presencia del acusado y las partes, en cumplimiento de una solicitud de la defensa técnica.
La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, representa al Ministerio Público Fiscal en el proceso, en el que Figueroa Juncosa está imputado por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en perjuicio de quien fuera su esposa.
Los querellantes son Jorge Ovejero y Carlos Oliver, mientras que la defensa está a cargo de Juan Casabella Dávalos y María Gabriela Martínez, y Martha Bustos interviene por la Asesoría de Incapaces.
Está programado que el juicio se extienda hasta la primera semana de mayo, tras el paso de unos 80 testigos propuestos por las partes.

