Un nuevo caso de filicidio causa conmoción en la sociedad y esta vez se dio en Salta, más precisamente en la localidad de Salvador Mazza, donde un hombre maltrató a su hija a tal punto de causarle la muerte y luego se disparó dentro de un centro de salud en Pocitos, Bolivia.
El hecho ocurrió el miércoles por la tarde, cerca de las 15 horas, según lo informado por el periodista Raúl Costes del medio Infopocitos. En el relato de lo ocurrido, el comunicador indicó que el padre de la menor tiene doble nacionalidad por lo que cuenta con residencia en Salvador Mazza, pero que vivía en el barrio 27 de mayo de San José de Pocitos, junto a su hija y la madre de la misma.
Este hombre se presentó en el Centro de Salud Integral de San José de Pocitos con su nena en brazos, pidiendo que la asistan aduciendo que habría ingerido fenelina o un insecticida. Sin embargo, los médicos al ingresarla a la sala de emergencias constataron que la niña ya no tenía signos vitales, además advirtieron que presentaba golpes evidentes en su cuerpo.
Ante esta situación, el personal médico avisa a las autoridades correspondientes y luego procede a anoticiar al padre de la menor de lo sucedido. No obstante, el hombre al enterarse de la muerte de la niña de 4 años comenzó a caminar con nerviosismo por el centro de salud, sacó un revólver y se disparó en la sien.
La escena se dio en medio de la sala de emergencias del centro de salud, ante la mirada de varios pacientes, y a pesar de haberse disparado los médicos notaron signos vitales en el hombre por lo que se lo trasladó al hospital Rubén Zelaya de Yacuiba, en donde finalmente perdió la vida.
En la autopsia practicada a la menor se detectó una serie de golpes de vieja data y actuales, algo que confirmaría la hipótesis que la nena era maltratada. Además, se supo que la madre quedó detenida para continuar la tarea investigativa del caso.
En contacto con Gente de Salta, Raúl Costes indicó que aún no se aclaró si la nena es salteña, pero por la cercanía de frontera asistía a la escuela “República de Bolivia” en Salvador Mazza. El lunes fue el último día que asistió al establecimiento. “Según me explicaron en la institución, el protocolo indica que tienen que pasar tres días de ausencia para avisar a un supervisor. Pero hoy, que se cumplía ese plazo, se dieron con la noticia de la nena”, concluyó.