Una investigación en Orán, Salta, destapó una presunta red de narcomenudeo liderada por una mujer de 77 años, conocida en el barrio como "la abuelita". El fiscal penal 3 de Orán, Carlos Salinas, imputó a la mujer por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravada por servirse de un menor de edad. Junto a ella, tres jóvenes de entre 17 y 19 años también fueron imputados por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
La investigación, llevada adelante por la División de Drogas Peligrosas de Orán inició a raíz de una denuncia anónima recibida el 25 de marzo. La misma alertaba sobre un presunto punto de venta de drogas en un domicilio ubicado en Av. YPF y calle Dorrego, en el barrio Caballito.
Según la denuncia, en la vivienda se comercializaban estupefacientes, principalmente "bochitas", a personas de distintas edades y sexos.
Tras la alerta, los efectivos policiales realizaron tareas de vigilancia encubierta que, según la fiscalía, corroboraron la existencia de actividades ilícitas en el domicilio. Los investigadores detectaron que los imputados adquirían la droga, la fraccionaban y la vendían al menudeo a jóvenes del barrio mediante intercambios rápidos, conocidos como “pasamanos”, principalmente durante el día.
Las autoridades constataron que las actividades eran frecuentes y sistemáticas, y que la familia de los investigados contaba con antecedentes por infracción a la Ley de Estupefacientes. El apodo de "la abuelita" surgió de testimonios que la señalaban como la principal proveedora de la droga en la zona.
El operativo
El 20 de noviembre, tras recabar evidencia, se realizó un allanamiento en el domicilio de los imputados, con la presencia de testigos civiles. En el operativo, 12 personas fueron demoradas, entre ellas los cuatro imputados y la mujer señalada como "la abuelita".
Durante la requisa, la policía encontró varios envoltorios de droga escondidos entre las prendas íntimas de la mujer. En el domicilio también se secuestraron envoltorios con cocaína y marihuana, dinero en efectivo, elementos para fraccionar la droga y teléfonos celulares.
La investigación determinó que los imputados manejaban las sustancias con la intención de obtener lucro mediante su comercialización, utilizando incluso a un menor de 17 años como parte de la actividad ilícita.