¿Verdad a medias?

Jimena Salas: La Justicia afirma que Javier Saavedra fue el autor, pero sigue la incertidumbre

Un expediente de más de 170 páginas, al que tuvo acceso Gente de Salta, argumenta por qué el Chino es uno de los autores materiales del cruento femicidio. ¿Quién es el segundo?

Por José Alvarez

Javier "Chino" Saavedra. — (Archivo)

En los fundamentos del fallo, la Sala VI sostiene que la evidencia permite atribuir a Javier Nicolás Saavedra —fallecido antes de la sentencia— el ataque mortal contra Jimena Salas en Vaqueros. Sus hermanos fueron absueltos por falta de pruebas, y la presencia de un acompañante (H2) no identificado mantiene vigentes las dudas e impunidad sobre la totalidad del hecho. 

El Tribunal de la Sala VI del Poder Judicial de Salta dio a conocer los fundamentos del fallo por el femicidio de Jimena Beatriz Salas, cometido el 27 de enero de 2017 en el barrio San Nicolás de Vaqueros. En el documento, los jueces concluyen que la reconstrucción del hecho, las pericias forenses y las declaraciones testimoniales permiten ubicar al Chino Saavedra como uno de los agresores que provocó la muerte de la joven madre, quien sufrió más de 40 heridas de arma blanca.

Jimena Salas

Si bien Saavedra falleció durante el proceso —el 15 de septiembre de 2025— y su situación penal quedó extinguida, el tribunal dejó asentado que, aun en esas circunstancias, correspondía pronunciarse sobre su rol, dado que la totalidad del expediente se construyó en torno a su presunta intervención. Los jueces remarcaron que la valoración integral de la prueba “permite alcanzar el grado de certeza exigido para afirmar su participación”, aunque esa conclusión no derive en condena formal por su deceso.

Para muchos, la muerte del Chino Saavedra constituye un caso más de impericia investigativa, impunidad e incertidumbre. De acuerdo a los dichos del abogado defensor de los Saavedra, Marcelo Arancibia, el mayor de los hermanos dejó una carta donde expresó: “La culpa es de la justicia”.

Reconstrucción del ataque

El fallo establece que el crimen ocurrió entre las 12.20 y las 12.51, cuando Salas se encontraba sola con sus dos hijas pequeñas dentro de su casa. La víctima fue atacada con al menos dos armas blancas y sufrió múltiples heridas punzocortantes concentradas en zonas vitales. La violencia del ataque, el patrón de lesiones y la dinámica de la escena —con rastros distribuidos en distintos ambientes— permitieron descartar una agresión impulsiva y reforzar la hipótesis de una acción conjunta.

Casa de Jimena Salas en Vaqueros.

El tribunal sostiene que Javier Saavedra actuó acompañado por otra persona, aún no identificada, cuya presencia surge de elementos objetivos recogidos en el lugar y de testimonios incorporados durante la investigación. Esa figura, conocida mediáticamente como el “Hombre 2”, continúa sin individualizarse, lo que constituye uno de los principales vacíos que deja el fallo.

Absolución de los hermanos Saavedra

En relación con Carlos DamiánAdrián Guillermo Saavedra, el tribunal aplicó el principio de duda razonable. Si bien la Fiscalía buscó imputarles participación secundaria en el crimen, los jueces señalaron que ninguna de las pruebas incorporadas permitió ubicarlos en la escena ni acreditar conductas que los vincularan con la planificación, apoyo o ejecución del ataque.

Los fundamentos remarcan que los elementos reunidos “no superan el umbral mínimo” para comprometerlos penalmente y que las sospechas iniciales no lograron consolidarse en evidencia. Por ello, ambos fueron absueltos.

Juicio por el femicidio de Jimena Salas.

Los fundamentos detallan un extenso cuerpo probatorio que comprende informes del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, pericias de biología molecular, análisis criminológicos, informes de redes sociales, telefonía y antecedentes, pericias psicológicas y psiquiátricas, testimonios presenciales y declaraciones incorporadas por lectura, inspecciones oculares y registros fotográficos y genéticos.

Los jueces subrayan que la convergencia de esos elementos permite sostener la intervención de Javier Saavedra, pero no así la de los otros imputados.

Un cierre judicial sin cierre social

Aunque para el Poder Judicial la autoría de Javier Saavedra quedó establecida, la muerte del Chino horas antes del juicio abrió un abanico de dudas para buena parte de la sociedad salteña.

Esas horas previas al inicio del segundo juicio por el cruento femicidio de la vecina vaquereña, había al menos dos posturas bien definidas. La del viudo, Nicolás Cajal Gauffín, quien antes de ingresar al Salón de Grandes Juicios frente a los medios sostuvo con certeza: “La verdad yo ya la sé, porque el ADN es irrefutable, entonces y tengo la tranquilidad de saber quién fue la persona que mató a Jimena. Me hubiese gustado saber por qué”, en alusión a Javier Saavedra.

Javier Saavedra detenido en el norte.

En el primer juicio Cajal fue absuelto por la duda, acusado de encubrimiento agravado -también fue absuelto por la duda Vargas-, ese mismo fallo recibieron los hermanos Guillermo y Damián Saavedra, quienes tras recuperar su libertad admitieron que junto a su madre comenzarán un proceso judicial para saber la verdad acerca de la muerte del Chino Saavedra, convencidos de que no se quitó la vida.

Por otra parte, los fundamentos admiten que existe un segundo agresor cuya identidad no pudo ser determinada, una circunstancia que alimenta las dudas sociales sobre la resolución final de un caso que de alguna manera sigue impune.

Con esta explicación escrita, la causa penal llega a una resolución formal pero no definitiva para la sociedad, que sigue reclamando certezas en uno de los femicidios que más conmocionó a Salta en la última década.