Más de cien familias residen actualmente en las etapas 1 y 3 del Loteo La Misión, mientras que la etapa 2, aún en construcción, comienza a poblarse. Se trata de un proyecto de urbanización que parece de película, situado entre los cerros y montañas, viejas vías de tren y el río Mojotoro, que pertenece al departamento La Caldera, pero que requiere de mayor seguridad.
Vecinos del Loteo La Misión, un barrio dividido en etapas (1, 2 y 3), denuncian un preocupante aumento de robos y reiteran su llamado a las autoridades por mayor presencia policial, mejor iluminación y accesos seguros. La situación, dicen, no es nueva, pero se ha deteriorado notablemente tras un reciente robo donde, según sus palabras, "se llevaron todo".

Según los testimonios, los delincuentes estarían ingresando principalmente por la zona de la vía, un sector que los vecinos señalan como un punto crítico debido a la falta de control y mantenimiento. "Estuvieron utilizando ese camino", afirman. Previamente, residentes alertaron sobre la presencia de personas desplazándose en una zorra por la misma zona.
Tras el último incidente, una vecina se comunicó con el Ministerio de Seguridad, que dispuso el envío de una patrulla desde San Lorenzo para colaborar con Criminalística. No obstante, la respuesta, lamentablemente, llega después del hecho delictivo.
Accesos Restringidos y Demoras en Emergencias
Un punto de especial controversia entre los vecinos es la existencia de tranqueras que bloquean el acceso a la etapa 2 del barrio. "No deberían estar ahí. ¿Cómo entra la policía ante una emergencia como la de anoche?", cuestionan sobre el último caso delictivo registrado este miércoles.
De acuerdo con los relatos a Gente de Salta, el robo ocurrió en una zona cercana a viviendas que ya habían sido blanco de robos anteriormente. "Si la tranquera del fondo no existiera, la policía habría llegado sin problemas", explican.
En la etapa 1, aseguran, "ya robaron a casi todos". Algunos vecinos relatan haber sufrido dos robos en sus propios hogares. "La bronca y la impotencia son enormes. Tenemos un municipio con pocos recursos y una policía que hace lo que puede", lamentó una de las víctimas.

Vecinos recuerdan el poder de la visibilidad mediática
Los vecinos enfatizan que, en el pasado, dar visibilidad al problema en los medios de comunicación fue crucial para disminuir los robos. "Lo único que nos dio resultado fue hacer mucho ruido en los medios. El mensaje siempre fue el mismo: que la policía nos cuide", recordaron.
Rememoran reuniones previas con autoridades provinciales, incluyendo al entonces Ministro de Seguridad, y gestiones ante Trenes Argentinos que permitieron el desmalezado completo de la vía, eliminando así áreas propicias para la delincuencia.
La frustración de la gente también se dirige al fideicomiso responsable del desarrollo del barrio. Los vecinos denuncian incumplimientos en materia de infraestructura y seguridad. "No le importa ni la seguridad ni cumplir con sus obligaciones. Todavía hay sectores sin luz debido a demoras que son responsabilidad del propio fideicomiso", señalan.
Ante el incremento de los robos, se ha convocado a una reunión con la policía en la casa de un vecino para coordinar acciones y presentar la situación de forma conjunta. Además, los residentes de las diferentes etapas están considerando volver a unirse para presentar un reclamo formal y, si es necesario, retomar la exposición mediática. "Cada pocos meses cambian al comisario y es volver a empezar: robos, preocupación y sensación de abandono", concluyeron.