Roberto Zacarías Acuña
El Clan Brizuela también actuaba en Pichanal

Llegó al país Roberto Zacarías Acuña, quien intentó introducir en la Argentina 860 kilos de cocaína a través de Rosario de la Frontera

Tiene doble nacionalidad (boliviana y argentina). Tenía una circular roja de Interpol al ser capturado. Ahora está preso en Córdoba y lo defienden los abogados Marcelo Flores y Fernando Madeo Facente.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 9 Febrero de 2026
9 Febrero de 2026

Tras una investigación de más de un año, la Gendarmería Nacional (GNA) detuvo a Roberto Zacarías Acuña.

La detención fue en Villazón, Bolivia. Acuña es parte del "Clan Brizuela". El Clan Brizuela es una organización narco. En 2024, intentaron ingresar 861 kilos de cocaína a la Argentina desde Bolivia, escondidos en zapallos.

Acuña era buscado por la Justicia federal de Córdoba. El fiscal es Maximiliano Hairabedian y el juez es Alejandro Sánchez Freytes, según describe Infobae.

Acuña está acusado de ser el proveedor de la droga. Ya está en Argentina para enfrentar el juicio.

El caso se basa en el hallazgo de 861 kg de cocaína cerca de Rosario de la Frontera, Salta. La droga estaba oculta en un camión entre zapallos. Estaba en 846 paquetes compactos.

Los investigadores identificaron a Ramiro Félix Tapia como el conductor. Él admitió que transportaba la carga por pedido de Juan Carlos Brizuela, alias “Sieto”.

Brizuela coordinaba los pagos y la logística. Se comunicaba con Rosa María Espinoza (“Mery”). Los informes de inteligencia dicen que ella era el contacto con los proveedores bolivianos.

Espinoza coordinaba ventas y entregas en Buenos Aires y Córdoba. Hablaba de precios (3.800 a 3.900 dólares por kilo en Córdoba) y calidad de la cocaína, según escuchas telefónicas.

El juzgado describe cómo la banda dividía tareas entre familiares y otros.

  • “Punteros” y “barridos”: Vigilaban las rutas para alertar sobre controles.
  • Otros: Gestionaban cobros, pagos, traslados y “pantallas” (coberturas) para la operación.

También están acusados los hijos de Brizuela, cargadores, choferes (como José María Astorga) y personas que ayudaron en la logística y el encubrimiento, como Paola Beatriz Guerrero y Jazmín Ayelén Choque.

La investigación incluyó seguimientos, escuchas telefónicas y análisis de movimientos bancarios. Gendarmería registró conversaciones en clave: “anda ve”, “azules nomás eran”, “lindo papá”, “todo bien hace un ratito”, “poniendo en conocimiento que Sergio Brizuela se encontraba barriendo la ruta a la altura de Pichanal”.

En los allanamientos, se encontraron:

  • Más de 20 autos de alta gama
  • Dinero en efectivo (dólares y pesos: $1.330.770 en una casa)
  • Computadoras
  • Armas y municiones
  • Documentación de compra-venta de autos

En la casa de Espinoza se encontraron:

  • 3.900 dólares
  • Pasajes de colectivo entre Jujuy y Buenos Aires
  • Varios teléfonos celulares

El juez describió que la banda tenía roles definidos y buena comunicación para lograr sus objetivos.

Cocaína y zapallos en Rosario de la Frontera
Cocaína y zapallos en Rosario de la Frontera

Esto fue clave para acusarlos de organización y financiamiento del narcotráfico. Este delito tiene penas de 8 a 20 años de prisión. Algunas defensas querían cargos menores.

Espinoza negó ser parte de una banda y dijo que solo participó en una operación con Juan Brizuela. Dijo que nunca participó en el traslado de droga desde Bolivia, Salta o Jujuy. También dijo que Brizuela le debía dinero por un asunto comercial.

A pesar de esto, la resolución dice que la banda usó una organización familiar con recursos humanos y técnicos para ocultar el tráfico y asegurar ganancias. Brizuela ya había sido condenado por transporte de drogas en 2018. Javier Luis Humacata también tiene condenas previas y escapó de la justicia en otra ocasión.

El expediente tiene más de 140 escuchas telefónicas, intervenciones en rutas y casas, y ubicaciones de teléfonos que mostraban a los implicados en las zonas de los camiones o envíos.

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