Una grave denuncia sacude a la comunidad educativa de la Escuela Cornelio Saavedra, luego de que una mujer acusara públicamente a una docente de presuntas agresiones físicas y amenazas contra alumnos de cuarto grado.
La denunciante, identificada como Fabiana Padilla, aseguró que decidió hacer público el caso tras lo ocurrido con su nieta, una niña que asiste al turno mañana de la institución y que habría regresado a su casa llorando y con un golpe en la cabeza.
“Le pegó con un tupper en la cabeza”, afirmó Padilla durante una entrevista radial, en la que explicó que el hecho ocurrió el pasado viernes cuando el padre de la menor fue a retirarla de la escuela y la encontró angustiada.
Según relató, la niña señaló directamente a la docente, identificada como “seño Mara”, como responsable de la agresión. “Mi hijo me llamó contándome lo que había pasado. Yo pedí hablar con la maestra, pero nunca quiso atender el teléfono”, sostuvo.
La mujer aseguró además que realizó la denuncia correspondiente y que la menor fue revisada por un médico, quien constató lesiones compatibles con un golpe en la cabeza. “Hice la denuncia, la revisó el médico y ahora estamos esperando que intervenga la fiscalía”, indicó.

Padilla también manifestó su preocupación por el estado emocional de la niña y aseguró que en las últimas semanas comenzó a mostrar miedo de asistir a clases. “Siempre se levantaba contenta para ir a la escuela y últimamente decía que no quería ir, pero no contaba por qué”, explicó.
De acuerdo con su testimonio, la docente no solo habría protagonizado episodios de violencia física, sino también amenazas contra los alumnos para evitar que hablaran sobre lo ocurrido. “Los amenaza para que se queden callados. Dice que si cuentan algo, los va a arrastrar de la oreja”, denunció.
La mujer afirmó además que otros padres se comunicaron con ella a través de redes sociales para relatar situaciones similares. “Me escribieron diciendo que también golpeó a otros chicos y que iban a presentarse en la escuela para hablar con la directora”, señaló.
Tras el hecho, Padilla dijo haber mantenido una reunión con las autoridades escolares. Según explicó, desde la dirección le pidieron tiempo mientras avanzan las actuaciones administrativas y las consultas con el Ministerio de Educación de Salta.

“La directora me dijo que la docente ya no atenderá más el grado de mi nieta, pero sigue trabajando con otros cursos. Yo quiero que esto se solucione porque no puede seguir golpeando chicos”, expresó.
Hasta el momento, desde la institución educativa no hubo un comunicado oficial sobre la denuncia. Mientras tanto, la familia espera el avance de la investigación judicial y administrativa para determinar responsabilidades.

Además, la situación vuelve a poner en debate una problemática que preocupa cada vez más a muchas familias: el silencio impuesto dentro de algunas aulas. Padres y tutores advierten que, en ciertos casos, cuando un docente reta, humilla o incluso agrede físicamente a un alumno, también le pide que no cuente nada en su casa. Esa presión genera miedo y angustia en los niños, que muchas veces callan por temor a represalias o amenazas. Recién cuando un familiar nota cambios de conducta, tristeza, miedo de asistir a clases o lesiones físicas, comienzan las preguntas sobre qué ocurrió realmente dentro de la escuela.


