Otra mañana de tensión, dolor e impotencia volvió a atravesar la familia de Santos Clemente Vera, el jardinero de San Lorenzo que pasó más de diez años detenido acusado por el doble crimen de las turistas francesas.
Esta vez, el foco estuvo puesto sobre su esposa, Beatriz Elizabeth Yapura, quien fue citada por el Ministerio Público Fiscal para la extracción de muestras genéticas en el marco de nuevas medidas investigativas. Según denunciaron desde la defensa, el oficio advertía que, en caso de no presentarse, sería trasladada mediante la fuerza pública.
Desde temprano, Yapura y Vera aguardaron junto a sus abogados, Roberto Reyes y José Vargas, en su vivienda ubicada sobre Mariano Moreno, en San Lorenzo. Luego se trasladaron hacia el edificio de Graves Atentados contra las Personas, en el Ministerio Público Fiscal (MPF), donde se vivieron momentos de extrema tensión.
Según observó y presenció Gente de Salta, el ingreso a la prensa fue impedido por personal de seguridad y funcionarios presentes en el lugar, mientras las puertas del edificio permanecieron cerradas.
Dentro de las oficinas judiciales, la situación escaló rápidamente. La defensa aseguró que no permitieron la participación de peritos de parte, una exigencia planteada por Yapura antes de someterse a la extracción genética. “No nos quisieron aceptar nuestros peritos”, afirmó el abogado Roberto Reyes.
Fue entonces cuando, de acuerdo al relato de los presentes, la mujer se negó a realizarse el procedimiento y terminó siendo interceptada por efectivos que intentaron reducirla. En medio del forcejeo, Beatriz Yapura quedó tendida en el suelo y lanzó un desesperado reclamo que expuso el profundo desgaste emocional que arrastra la familia Vera desde hace años.
“Lo único que me queda es la dignidad y hasta eso me están sacando ahora, trayéndome a la rastra”, expresó entre lágrimas.
La escena fue desgarradora. Yapura, quien además aseguró atravesar una grave enfermedad, cuestionó duramente el accionar judicial y apuntó contra quienes —según ella— buscan cerrar la causa “como sea”.
“Mis hijos me están esperando, son menores. Tengo derecho a tener una familia. Quieren que venga, voy a venir todos los días porque tengo la verdad a mi favor”, sostuvo.
En otro tramo de su descargo, lanzó fuertes acusaciones contra el sistema judicial y pidió que la investigación avance sobre los verdaderos responsables del asesinato de Cassandre Bouvier y Houria Moumni.
“Quiero justicia, quiero que metan a los asesinos de Houria y Cassandre. Quiero que todo esto se termine”, manifestó.
La mujer también denunció supuestos privilegios y encubrimientos dentro de la causa.
“A los amigos no los sacan, a los culpables no. Ni siquiera quieren averiguar porque quieren cerrar el caso como sea”, gritó frente a funcionarios y efectivos.
El episodio, que ahora se repite pero con la mujer de vera, vuelve a poner bajo discusión el manejo judicial de una de las causas más sensibles y polémicas de la historia reciente de Salta. Mientras el expediente sigue generando controversias, la familia Vera asegura vivir una persecución constante incluso después de años de exposición pública, prisión y cuestionamientos.
Hoy, una vez más, las imágenes de Beatriz Yapura arrastrada dentro de una dependencia judicial reabren heridas que nunca terminaron de cerrar.