La segunda jornada del juicio por el asesinato de Mercedes Kvedaras (37), que comenzó el miércoles pasado, se reanudó este lunes con los testimonios de familiares de la víctima y un policía de San Lorenzo. Las audiencias continuarán este martes y se prevé que se extiendan hasta los primeros días de mayo. El acusado es José Eduardo Figueroa, abogado imputado por homicidio doblemente calificado.
Entre los testimonios, Francisco Kvedaras Jiménez, hermano mayor de Mercedes, respondió a la pregunta de la presidenta del tribunal, Flores Toranzos, sobre sus expectativas: “Que conozcamos la verdad y si él en algún momento se anima que diga la verdad, cómo fue”.
Ante la fiscal Sodero Calvet, Francisco relató los hechos del 4 de agosto de 2023, cuando Mercedes fue hallada sin vida en su VW Taos, cerca de la casa del padre de Figueroa.
“Cerca de las 9 me llamó mi mamá –María Jiménez-, angustiada porque había recibido un mensaje de José que la había dejado preocupada”, explicó. El mensaje, posterior al femicidio de Mercedes, contenía una disculpa y la confesión de que no soportaba más la situación.
“María, perdón no aguantaba más. La verdad que con Mer nos hicimos mucho daño, yo hace mucho que vengo sufriendo con ella, hace mucho que elige otros hombres y estoy destruido y ya ni siquiera como padre funcionaba, no iba a poder seguir”, decía el mensaje.
Francisco tranquilizó a su madre, asegurándole que "J" no haría nada malo, la misma opinión que le había transmitido a Mercedes cuando ella le confesó su deseo de separarse y su temor ante la reacción de su esposo. “Le dijo que “J” no le iba a hacer nada, no lo veía capaz de hacerle algo a mi hermana ni siquiera hacerse algo él”.
María Jiménez, madre de la víctima, junto a Agustina Rodríguez Ibarra y María Mercedes Ibarra, fueron las primeras en encontrar a la víctima y al victimario en el auto sobre la calle Los Chalchaleros, cerca de la casa de Lalo Figueroa, en el barrio privado El Tipal.
“Me llamó Agustina, desesperada gritando ´la mató y se mató´. Cuando llegó al lugar mi madre estaba tirada en el piso llorando, la agarré. No quería que ella se acercara al auto –por la escena-, fuimos de los primeros en estar después empezó a llegar gente entre policías, el Cuerpo de Investigaciones y otras personas”, relató Francisco Kvedaras Jiménez.
“Tenían una relación conflictiva”
Al ser consultado sobre la relación entre Mercedes y "J", el hermano de la víctima la describió como "conflictiva". Mencionó que, como "cuñado y hermano", percibía que no estaban bien y que "ella se quería separar". Recordó que en diciembre de 2022 Mercedes le confió su deseo de separarse, explicando que "ya no lo quería".
Mercedes quería "hacerlo bien" y él le ofreció su apoyo. También le contó que quería terminar la carrera de Traductorado en la Universidad Católica y le pidió ayuda laboral, a lo que él accedió, ya que le preocupaba cómo iba a subsistir, dado que "J" cubría todos los gastos.
Francisco afirmó no saber nada de la infidelidad de Mercedes hasta después del crimen. Al igual que su hermano menor, Manuel, describió la relación como "conflictiva", observando "maltrato verbal" pero nunca violencia física.
A diferencia de los testimonios de la primera audiencia, donde se mencionó que "J" a veces se enojaba con sus hijos y su esposa y "los agarraba del cuello", en esta segunda audiencia, los familiares indicaron no haber presenciado violencia física, solo "un zamarreo o agarrarlos del brazo cuando se enojaba, a veces me llamaba la atención que en ese enojo apretaba los dientes por cuestiones que no me parecían tan graves”.
Francisco mencionó que una empleada doméstica de la familia Figueroa/Kvedaras, quien ahora trabaja en su casa, le confió que nunca presenció violencia física.
“Ella era positiva, una persona alegre”
Francisco recordó a su hermana como una mujer positiva, alegre y optimista. Mencionó que, tras hablar sobre la separación, la notó animada y con ganas de salir adelante: “Había retomado los estudios y con ganas de hacer cosas”.
Sobre los conflictos conyugales, señaló que Mercedes era reservada y trataba de ocultar cualquier problema. Nunca la escuchó insultar a "J", sino hacer "bromas, contestaba pero nada que me hubiera llamado la atención”.
En cuanto a su cuñado, si bien lo veía involucrado con sus hijos, llevándolos al colegio y al club, notó que en el último tiempo "J" era el que más tiempo pasaba con los menores. Atribuyó esto a un intento de "acercarse más a los chicos para conservarla", ante el deseo de Mercedes de separarse.
El juicio continuará este martes en la Ciudad Judicial. El tribunal está compuesto por Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans. La fiscal Luján Sodero Calvet representa al Ministerio Público. Los querellantes son Jorge Ovejero y Carlos Oliver. La defensa está a cargo de Juan Casabella Dávalos y María Gabriela Martínez. Martha Bustos interviene por la Asesoría de Incapaces.