Comenzó el juicio que tiene en el banquillo a la pareja narco Joaquín Tolaba y Martina Oliva, acusados de liderar una organización que transportaba estupefacientes de San Ramón de la Nueva Orán hacia Salta capital. En el primer día de audiencia la defensa, Rambert Ríos, de la exMiss Orán y exmodelo sostuvo que su clienta estaba enamorada, “acá lo que hubo fue amor”, manifestó el letrado.
El juicio contra el comerciante y la exmodelo comenzó ayer y continuará el próximo martes en el Tribunal Oral Federal 1 de esta capital, ubicado en calle Dean Funes al 200. En el debate, el Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal general con funciones de coordinación en el Distrito Salta, Eduardo Villalba, y la auxiliar fiscal Florencia Altamirano.
La pareja está acusada de transportar 15 kilos de marihuana que fueron incautados hace un año luego de una persecución que terminó con la detención de Tolaba y Oliva. Acusado de transporte de estupefacientes agravado, en calidad de coautores.
La investigación inició con la Fiscalía de Distrito Salta a fines de 2024 a partir de información que daba cuenta de una organización dedicada al traslado de droga desde la frontera con Bolivia para su posterior distribución en distintos puntos de venta de la capital provincial.
El debate es presidido por la jueza María Alejandra Cataldi, con la participación como vocales de sus colegas Gabriela Elisa Catalano y Marta Liliana Snopek.
El rol de la pareja para el Fiscal General
El fiscal General Eduardo Villalba comenzó cuestionando la modalidad en el inicio de las audiencias dado que la pareja estuvo vía zoom desde Orán, con lo cual el fiscal solicitó que el martes que viene estén presentes en la sala, pedido que el tribunal aceptó con lo cual en la próxima audiencia Tolaba y Oliva deberán comparecer. Hay que recordar que la mujer se encuentra con arresto domiciliario, cuestión que el Ministerio Fiscal se opuso en su momento.
Por otro lado, Villalba habló sobre los inicios de de la investigación, allá por el 2024, donde la organización realizó al menos 31 viajes desde la frontera caliente a la capital salteña. De esos 28 fueron al domicilio de José Burgos, uno de los cinco condenados en esta causa en acuerdos plenos.
Atribuyó a Tolaba un rol central en la coordinación de los viajes y en la adquisición de la droga en la zona de Aguas Blancas, con presuntos contactos en Bolivia. Respecto de Oliva, sostuvo que no fue “un florero o un adorno” en la organización delictiva, sino que tuvo una participación activa en la logística, que incluyó viajes, indicaciones y hasta transferencias de dinero vinculadas a la operatoria. “Daba órdenes”, comentó el fiscal.
“Una mujer enamorada”
A su turno, la defensa de Oliva, a cargo del abogado Rambert Ríos, alegó la inocencia de su asistida y la presentó como una víctima tanto de Tolaba como de la prensa, por considerar que el trato mediático hacia ella fue “discriminatorio” y “violento”.
Sostuvo que la modelo actuó como “una mujer enamorada” que “acompañó a su pareja” y que desconocía la actividad ilícita atribuida a Tolaba. Señaló que desarrollaba actividades comerciales lícitas —la presentó como una empresaria con dos negocios: una carnicería y un local de venta de ropa— y negó que hubiera tenido un rol de conducción en la organización criminal. “Acá, lo que hubo fue amor”, insistió.
Por su parte, la defensa de Tolaba, representada por los abogados Sebastián García y Matías Romero, cuestionó la investigación y la hipótesis fiscal, y rechazó que existan elementos suficientes para acreditar los viajes atribuidos por la acusación. Al ser interrogados por la jueza Cataldi, ambos imputados se abstuvieron de declarar en esta etapa del debate.