Un fiscal requirió juicio para dos hombres por el delito de homicidio en ocasión de robo, por un hecho ocurrido el 12 de julio pasado, cuando ingresaron a la casa de otro hombre, de 43 años, en el barrio Ciudad del Milagro, de la zona norte de la capital salteña, con intenciones de robarle estupefacientes, y en un enfrentamiento le provocaron graves heridas de arma blanca que derivó en su muerte.
Desde el Ministerio Público informaron que el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP), Gabriel González, requirió juicio ante el Juzgado de Garantías 8 del distrito Centro, para Marcos Jesús Burgos, como coautor del delito de homicidio en ocasión de robo, y Lucas Ricardo Panique Benítez, como coautor del delito de homicidio en ocasión de robo y como autor de los delitos de atentado a la autoridad agravado por poner manos en la autoridad y violación de domicilio, en concurso real.
En su requerimiento, González expuso los informes médicos, el informe pericial realizado en el lugar y todas las medidas producidas durante la investigación penal preparatoria, que para él constituyen el grado de convicción suficiente para solicitar que la causa sea elevada a juicio.
El intento de robo de estupefacientes derivó en una pelea
Según sostiene la hipótesis fiscal, el hecho sucedió durante la madrugada del pasado 12 de julio, en una vivienda de barrio Ciudad del Milagro, donde un hombre de 43 años fue gravemente herido con un arma blanca durante un violento episodio, en el que otros dos hombres ingresaron a la propiedad con intenciones de robarle estupefacientes.
En esas circunstancias, se generó una gresca, por lo que la víctima resultó herida con un arma blanca y fue trasladada en código rojo al hospital San Bernardo, donde falleció por shock hipovolémico.
Los peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) realizaron las pericias de rigor en el lugar del hecho, e iniciaron las tareas tendientes a esclarecerlo.
Personal de la Unidad de Investigación UGAP identificó a los sospechosos y, durante su detención, Panique Benítez intentó huir, arrojó piedras a los efectivos, irrumpió en un domicilio y tomó a una mujer como escudo, hasta que fue finalmente reducido.