Un control vehicular de rutina en la localidad santiagueña de El Bobadal, llevado a cabo por personal de la Comisaría 53º, derivó en el hallazgo de 26 bultos con hojas de coca, con un peso superior a los 515 kilogramos. El operativo, que involucró allanamientos y la intervención de la Justicia Federal, puso al descubierto una presunta maniobra de transporte ilegal, según fuentes oficiales.
De acuerdo a las mismas fuentes, el procedimiento se inició en la madrugada del lunes, cerca de las 00.40, durante un control de rutina en el ingreso al pueblo. Un Chevrolet Onix, con dos ocupantes oriundos de Orán, Salta, fue interceptado. "Ambos manifestaron ser familiares de un sujeto conocido en la zona, aunque mostraron nerviosismo ante las preguntas del personal policial", detalla la fuente.
Nervios y una Duster sospechosa
Tras el primer control, los agentes realizaron un recorrido por las inmediaciones de la vivienda mencionada por los ocupantes del Onix. Allí detectaron una Renault Duster estacionada. Según se afirmó, un hombre con acento salteño salió del vehículo argumentando problemas mecánicos, pero su actitud y el estado del rodado generaron sospechas adicionales. Ante esta situación, se consultó con la Fiscalía de Termas de Río Hondo, que ordenó una consigna policial en el lugar hasta obtener una orden de allanamiento.
Allanamiento y decomiso
En horas de la mañana, la policía allanó la vivienda, donde encontró los 26 bultos de nailon azul que contenían las hojas de coca. Dos hombres fueron detenidos en el lugar. La Justicia Federal dispuso el secuestro de la carga, la identificación de los cuatro involucrados y la retención de ambos vehículos. Si bien los vehículos fueron requisados, no se hallaron otras sustancias prohibidas, por lo que los ocupantes recuperaron la libertad, según se afirmó en un comunicado de prensa.
Si bien desde la fuerza policial se enfatizó que "el procedimiento refuerza el intenso trabajo policial que se desarrolla en el norte santiagueño, donde los controles permanentes continúan evitando el transporte de mercadería ilegal por la provincia", no se brindaron detalles sobre la procedencia o el destino final de la coca secuestrada, ni se especificó si existen investigaciones en curso para desarticular una posible red de tráfico.
Personal de la Comisaría 53º de El Bobadal, en Santiago del Estero, realizó un control vehicular que derivó en allanamientos, el secuestro de 26 bultos con hojas de coca y la intervención de la Justicia Federal. Cuatro hombres oriundos de Salta fueron identificados y dos vehículos quedaron retenidos.
Un control de rutina realizado en plena madrugada del lunes por efectivos de la Comisaría Comunitaria 53 permitió detectar maniobras sospechosas vinculadas al traslado de mercadería ilegal. El procedimiento comenzó cerca de las 00.40 cuando un Chevrolet Onix, conducido por un hombre de 36 años y acompañado por otro de 44 —ambos de Orán, Salta— fue demorado en el puesto de control del ingreso al pueblo. Ambos manifestaron ser familiares de un sujeto conocido en la zona, aunque mostraron nerviosismo ante las preguntas del personal policial.
Tras este primer control, los uniformados efectuaron un recorrido por inmediaciones de la vivienda vinculada con la información brindada por estas personas, donde advirtieron la presencia de una Renault Duster estacionada. Desde el interior salió un hombre de alrededor de 30 años, con acento salteño, quien aseguró tener problemas mecánicos e ingresó nuevamente al inmueble, escuchándose voces desde el interior y por el estado del rodado generaron sospechas, por lo que se consultó con Fiscalía de Termas de Río Hondo, y se dispuso que se deje puesto de consigna en el lugar hasta obtener una orden de allanamiento.
Ya en horas de la mañana, la policía irrumpió en la vivienda señalada, donde halló 26 bultos de nailon azul con más de 515 kilos de hojas de coca y procedió a la reducción de dos masculinos, que se encontraban en el interior de la vivienda. La Justicia Federal dispuso el secuestro de la carga, la identificación de los cuatro involucrados y la retención de ambos vehículos, los que fueron requisados sin hallarse sustancias prohibidas, por lo que sus ocupantes recuperaron la libertad.
El procedimiento refuerza el intenso trabajo policial que se desarrolla en el norte santiagueño, donde los controles permanentes continúan evitando el transporte de mercadería ilegal por la provincia.