Un hombre de 46 años fue condenado en Tartagal a la pena de diez años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante agravado, en perjuicio de su hijastra, que actualmente tiene 20 años pero que denunció múltiples episodios desde que tenía cinco.
Desde el Ministerio Público Fiscal informaron este miércoles que la sentencia fue dictada por la Sala 2 del Tribunal de Juicio de Tartagal, y el hombre llegó acusado de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la guarda, la minoría de edad de la víctima y la convivencia preexistente.
El caso se originó a partir de la denuncia de la víctima, quien actualmente tiene 20 años y que relató haber sido abusada por la pareja de su madre desde los cinco años de edad.
Múltiples ataques sexuales desde que la víctima tenía cinco años
La fiscal penal de Violencia Familiar y de Género de Tartagal, Lorena Martínez, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia.
De acuerdo con el testimonio de la víctima, el acusado aprovechaba los momentos en que quedaban a solas en la vivienda familiar para abusar de ella.
La denuncia describe "múltiples episodios de abuso ocurridos a lo largo del tiempo que duró la relación entre su madre y el imputado".
Además de la pena de prisión, el tribunal ordenó el traslado del condenado a la Alcaidía local y la extracción de su material genético por parte del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigadores Fiscales (CIF).
Este material será incorporado al Banco de Datos Genéticos, en cumplimiento de las Leyes Nacional 26879 y Provincial 7775, y la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) será la encargada de dar prosecución al trámite correspondiente a la inscripción, previa asignación del Dato Único de Identificación Genética (DUIG).