Una situación tan llamativa como preocupante se registró en Campo Quijano, donde una pareja terminó imputada por desobediencia judicial tras decidir por cuenta propia volver a estar juntos, a pesar de tener una prohibición de acercamiento vigente.
El caso es investigado por el fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, quien imputó a un hombre de 32 años y a una mujer de 33 como presuntos autores del delito de desobediencia judicial.
Todo ocurrió el pasado 16 de marzo, en una vivienda del barrio San Francisco, durante un control de consigna ambulatoria ordenado por el Juzgado de Violencia Familiar y de Género 2.
Cuando el personal policial llegó al domicilio, fue atendido por el hombre, lo que ya representaba una irregularidad. Al ser consultado, explicó que la mujer no se encontraba en ese momento porque había salido a llevar a sus hijos a la escuela, pero dejó una frase que terminó complicando a ambos: habían decidido retomar la relación.
Ambos tenían perimetrales
Semanas antes, el 2 de marzo, la Justicia había dictado medidas de restricción recíproca, que impedían cualquier tipo de contacto entre ambos en un radio de 300 metros.
Además, el hombre tenía expresamente prohibido ingresar al domicilio de la mujer y debía abstenerse de cualquier conducta intimidatoria o violenta. Estas medidas habían sido notificadas y firmadas por ambos.
Sin embargo, decidieron ignorarlas voluntariamente, lo que derivó en su imputación.
Desde la Fiscalía remarcaron que no solo el hombre incumplió la orden al presentarse en la vivienda, sino que la mujer también incurrió en desobediencia al permitir su ingreso.
Además, se recordó que este tipo de restricciones no son meras formalidades, sino herramientas clave para prevenir situaciones de violencia y proteger a las personas involucradas, por lo que su incumplimiento tiene consecuencias penales.

