La senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, se reunió con la abogada e influencer santiagueña Agostina Páez, quien estuvo detenida durante dos meses en Brasil por un caso de injuria racial. El encuentro, difundido en redes sociales, generó polémica tanto por el tono del mensaje como por las críticas al sistema judicial brasileño.
Páez, de 29 años, había sido arrestada tras protagonizar un episodio en un bar de Ipanema, en Río de Janeiro, donde realizó insultos y gestos racistas. Luego de permanecer dos meses con prisión preventiva, logró recuperar la libertad tras pedir disculpas públicas y reconocerse culpable del delito.
“Por ignorancia, desconocía lo que era el racismo”, expresó la joven, quien regresó recientemente al país y fue recibida por Bullrich en un café del barrio porteño de Recoleta.
Críticas al Poder Judicial brasileño
En el video del encuentro, publicado por la propia Bullrich en su cuenta de X, la dirigente cuestionó con dureza la actuación de la Justicia de Brasil. “Viviste una experiencia que te va a fortalecer en la vida”, le dijo a Páez, mientras manifestaba su desacuerdo con el tiempo que la abogada permaneció detenida y con el uso de tobillera electrónica.
Además, la senadora sugirió que el juez del caso actuó de manera incorrecta, en declaraciones que vuelven a generar tensión en la relación bilateral.
“A pesar de algunas manos sucias e interesadas, volvió. Hoy hay una sola cosa importante: que está acá”, escribió Bullrich en redes sociales.
La liberación de Páez fue lograda por la abogada Carla Junqueira, quien también participó en la defensa de Thelma Fardin en la causa contra Juan Darthés. En paralelo, desde el entorno oficial se destacó la intervención del vicecónsul argentino en Río de Janeiro, Maximiliano Alaniz Rodríguez, quien habría acompañado el proceso. Sin embargo, Bullrich intentó capitalizar el regreso de Páez como un logro del oficialismo, lo que generó críticas en algunos sectores.
Repercusiones políticas
El caso no solo tuvo impacto judicial, sino también político. En algunos medios se especula con que la exposición pública de Páez podría ser utilizada con fines electorales, e incluso no se descarta que sea convocada como posible candidata en Santiago del Estero. Mientras tanto, el episodio reabre el debate sobre el racismo, la responsabilidad individual y el rol de los dirigentes frente a hechos de este tipo, en un contexto de alta sensibilidad social y política.