El gremio de Camioneros que lidera Hugo Moyano firmó finalmente este viernes una paritaria menos exigente de lo que había anticipado en las negociaciones previas. El acuerdo salarial alcanzado con las cámaras empresariales establece un incremento total del 10,5% para el semestre comprendido entre marzo y agosto, con una cláusula de revisión prevista para septiembre.
El entendimiento sorprendió porque el propio Moyano había advertido que no quería aumentos trimestrales y que reclamaba una compensación adicional del 8% por el impacto de la inflación, demandas que quedaban por fuera de la pauta salarial impulsada por el Ministerio de Economía de la Nación Argentina. Sin embargo, el convenio finalmente firmado se alineó con la estrategia oficial, con un esquema semestral y subas que, en principio, quedarían por debajo de la inflación proyectada.
El acuerdo establece aumentos mensuales escalonados del 2%, 1,8%, 1,7%, 1,6%, 1,5% y 1,5% entre marzo y agosto. Además, contempla el pago de una suma no remunerativa de 50.000 pesos correspondiente al mes de marzo.
También se fijó un premio mensual por presentismo y puntualidad, que comenzará a abonarse desde abril únicamente para las ramas Clearing, Carga Postal y Operaciones Logísticas, absorbiendo los montos que ya paguen las empresas. A su vez, se acordó mejorar la contribución empresarial destinada a la obra social del Sindicato de Camioneros, que pasará de 22.000 a 25.000 pesos mensuales por trabajador.
El acuerdo contiene una cláusula de revisión durante la primera quincena del mes de junio de 2026 y en ese momento, según firmaron ambas partes, únicamente se considerará la diferencia entre el Indice de Precios al Consumidor (IPC) y el período paritario a revisar.
El convenio fue rubricado entre el Sindicato de Camioneros y las tres cámaras del sector, la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (FAETYL), la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) y la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC).
En una posición más dura, Camioneros había reclamado en enero a los empresarios una revisión “urgente y más frecuente” de los sueldos de la actividad, lo que implicaba dejar de pactar aumentos con vigencia semestral y pasar a hacerlo en forma trimestral. Esa decisión complicaba la pauta de Economía, que alienta paritarias de vigencia más extensa para que los aumentos no interfieran en la inflación.
Las tratativas de Camioneros fueron monitoreadas por el secretario de Trabajo, Julio Cordero, quien avaló el acuerdo finalmente firmado con las cámaras y ahora lo homologaría como una “paritaria modelo” que el Gobierno aspira a que se repita en otras actividades.