A mediados del mes pasado, los ecos de los reclamos del gobernador Sáenz resonaban en Buenos Aires. Su encuentro con Santilli y Adorni fue un reflejo de la tensa relación entre la provincia y la Nación, marcada por el incumplimiento de acuerdos.
En esa reunión, el mandatario salteño dejó clara su postura: “Creo profundamente en la construcción de consensos. Confío en que, con responsabilidad y trabajo conjunto, podremos avanzar en soluciones que ayuden a que el país crezca y a que Salta ocupe el lugar que merece”. Una promesa de defender los intereses de su provincia que reverberó en los días siguientes.
Días después, sus palabras fueron repetidas, casi como un mantra, horas antes de que Orrego y Jalil recibieran noticias sobre el reparto de los siempre codiciados Aportes del Tesoro Nacional (ATN). A Salta le fueron asignados $6000 millones, un salvavidas financiero en un mar de incertidumbre.
Las cifras, aunque parciales, pintan un panorama claro de la distribución de estos fondos discrecionales durante el último año.
Hasta diciembre y en total, 17 provincias recibieron ATN en el año, con Tucumán a la cabeza, con $35.000 millones. Le siguen de cerca Misiones, Salta y Entre Ríos, cada una con $19.000 millones. Un ranking que revela las prioridades del gobierno central en tiempos de ajuste.
Y los ATN le rindieron al Gobierno
La voz de Salta en la Cámara baja se divide entre dos bloques con lealtades distintas. Tres diputados —Bernardo Biella, Pablo Outes y Yolanda Vega—, pertenecientes al bloque Innovación Federal, se alinean con el gobernador Sáenz, actuando como un eco de sus políticas en el Congreso.
Del otro lado, cuatro representantes de La Libertad Avanza —Carlos Zapata, Julio Moreno, Gabriela Flores y Eliana Bruno (quien reemplazó a Emilia Orozco tras su ascenso al Senado)—, defienden las políticas del gobierno nacional, según escribió Maira López en Página 12.
En la votación general del Presupuesto 2026, los siete diputados salteños coincidieron en el apoyo. Sin embargo, en la votación en particular, cuando cada capítulo era diseccionado y votado por separado, Innovación Federal intentó marcar territorio, estableciendo algunos límites a las ambiciones del oficialismo, el que sin embargo se alzó el premio mayor con el Presupuesto 2026.