En medio de intensas negociaciones contrarreloj, el Gobierno nacional resolvió retirar el polémico artículo 44 del proyecto de Reforma Laboral, una de las cláusulas más cuestionadas por aliados políticos, gobernadores y sectores sindicales. La decisión busca destrabar la sanción de la ley en la Cámara de Diputados, aunque ahora la iniciativa podría regresar al Senado para su revisión.
El punto en conflicto había sido incorporado durante el debate en la Cámara alta y planteaba una modificación profunda en el régimen de licencias por enfermedad o accidentes no laborales, al establecer una reducción significativa en las remuneraciones de los trabajadores durante ese período.
El rechazo fue inmediato. Desde el PRO, su jefe de bloque, Cristian Ritondo, fue contundente: “La mejor manera de lograr la ley de modernización laboral es dando de baja el artículo 44”, publicó en redes sociales.
La postura fue compartida por otros sectores aliados, como la UCR y bloques provinciales, además de gobernadores como Gustavo Sáenz, quien ya había anticipado que sus diputados no acompañarían esa modificación por considerar que generaba incertidumbre en los trabajadores.
Sin el respaldo del PRO ni de otros espacios clave, el oficialismo no lograba reunir el quórum necesario para sesionar y aprobar la reforma, lo que obligó a recalcular la estrategia y aceptar eliminar el artículo para garantizar el avance del proyecto.
Qué establecía el artículo 44
La norma proponía que, en caso de enfermedad o accidente no vinculado al trabajo, el empleado percibiera:
El 50% del salario, si la incapacidad derivaba de una actividad voluntaria considerada riesgosa
El 75% del salario, si se trataba de un imprevisto, como un accidente doméstico o una enfermedad común
Además, fijaba plazos de pago de entre tres y seis meses, según el caso, y establecía nuevos requisitos para la presentación de certificados médicos, que debían ser emitidos de manera digital, con diagnóstico, tratamiento y días de reposo. También habilitaba al empleador a solicitar una junta médica en caso de desacuerdo.
La propuesta había generado fuertes críticas por considerar que implicaba un recorte de derechos laborales.
Una reforma condicionada
La eliminación de este artículo representa una concesión clave del Gobierno de Javier Milei, que busca avanzar con la aprobación de la ley de modernización laboral, uno de los ejes de su programa económico.
Sin embargo, al tratarse de una modificación sobre un texto aprobado previamente por el Senado, el proyecto deberá regresar a esa Cámara para su ratificación final.
El episodio dejó en evidencia las dificultades del oficialismo para sostener algunos puntos sensibles de la reforma y el peso de los aliados en la negociación parlamentaria, en un debate que sigue abierto y promete nuevas tensiones.