Empresaria y modelo: la esposa de Santilli que buscará distanciarse del escándalo y de Bettina Angeletti

La empresaria y modelo estuvo en primera fila para la jura de su esposo; lo respaldó en la nueva tarea en el Ejecutivo. Qué la diferencia de la mujer de Manuel Adorni, que terminó envuelta en un escándalo y en la mira de la justicia.

Por Redacción Gente de Salta

Analía Maiorana — (web)

Con una sonrisa que nunca abandonó durante toda la ceremonia, Analía Maiorana ocupó la primera fila de la izquierda frente al estrado junto a una de sus hijas y los hijos de su esposo, con el que están juntos hace 14 años. 

Recibió saludos de todo el Gabinete y, al terminar la ceremonia, se acercó el presidente Javier Milei, quien apenas la vio exclamó: “¡Qué hacés!”. 

Analía Maiorana al llegar a Casa Rosada (Diario La Nacion)

Maiorana había arribado a la Casa Rosada cuando todavía era de día y se fue de noche. Su marido entró como ministro del Interior saliente y se fue como jefe de Gabinete recién jurado. 

Vestida de saco blanco sobre un conjunto negro, Maiorana se tomó unos minutos para hablar con la prensa, a la vez que su marido hacía sociales con los invitados a la asunción. 

“Estoy feliz, súper feliz, me encanta estar con la gente, lo mismo de toda la vida”, exclamó tras la jura. 

Ante LA NACION, contó cómo se enteró del ascenso de su marido en el gobierno libertario: “Era algo que ya se estaba hablando y obviamente Diego inmediatamente me dijo: ‘Mirá que se viene esto nuevo y vamos por más’. Y yo dije: ‘Bueno, acá estamos’”. 

En eso, Maiorana destacó el vínculo de su esposo con los gobernadores —con los que se fotografió durante el evento— y los consideró necesarios para que en la Argentina logren estar los distintos espacios aliados “todos alineados”. 

Diego Santilli juró como jefe de Gabinete en un Salón Blanco colmado de ministros, funcionarios y gobernadores. (Foto: Presidencia)

La modelo evitó ir más allá sobre el futuro político de Santilli. “Pensaría en el hoy”, comentó y, cuando le preguntaron si se ve como “primera dama” de la provincia de Buenos Aires —dadas las conocidas intenciones de su esposo de alcanzar la gobernación—, reparó: “No soy un número”. 

Asimismo, ahondó sobre su papel actual. “La intención de Diego es representarnos a todos acá, a cada provincia, a todos ustedes; y la verdad que yo soy una mujer que va mucho para adelante, soy un motor que no para, lo dejo con las orejas así [a Santilli]; creo que él tiene que pisar con los pies sobre la tierra”, sostuvo. 

Antes de su jura como jefe de Gabinete, Diego Santilli recibió a los 13 gobernadores que participaron de la jura.

En tanto, sobre sus amuletos para esta jornada respondió: “No tengo cábalas; siempre estar con la familia, eso sí”. 

Cuando estaba casi yéndose, le consultaron si vio el saludo de Santilli con el jefe de Gabinete saliente, Manuel Adorni, envuelto en un escándalo público e investigado por enriquecimiento ilícito. 

“¡Ay, ni lo miré!”, exclamó. 

Bettina Angeletti, la esposa de Adorni que terminó en la mira de la justicia 

Durante años, Bettina Julieta Angeletti  mantuvo un perfil extremadamente bajo, alejada de la actividad política y de la exposición mediática. Pero desde hace semanas, la pareja de Manuel Adorni  comenzo a ocupar un espacio amplio en la agenda mediática luego de la controversia sobre su participación en la gira oficial que el gobierno de Javier Milei realizó a Nueva York, en marzo de este año, en el marco del evento "Argentina Week". De ahí en más, posterior a ese escándalo, la esposa del exjefe de Gabinete estuvo bajo la lupa judicial y periodística vinculándola al patrimonio de su esposo y la adquisición sospechosa de bienes inmuebles.  

Manuel Adorni, justificó el viaje de su esposa, Bettina Angeletti, en el avión presidencial

Angeletti, de 43 años, estudio Administración y se desempeña como coach ontológica. También desarrolló actividades vinculadas al asesoramiento empresarial y al coaching organizacional. En su momento estuvo relacionada con la consultora + Be, una firma dedicada a brindar servicios de desarrollo organizacional, liderazgo y acompañamiento a empresas privadas. Su trayectoria profesional se desarrolló principalmente en el ámbito corporativo y de capacitación empresarial, lejos de la función pública. 

Precisamente, por ese motivo, su nombre adquirió notoriedad cuando integró la comitiva que acompañó al presidente durante la denominada “Argentina Week”. Fotografías difundidas desde Estados Unidos la mostraron junto a funcionarios nacionales durante distintas actividades oficiales, incluyendo la visita a la tumba del Rebe de Lubavitch en Queens. La presencia de Angeletti generó cuestionamientos políticos debido a que no ocupa ningún cargo estatal y viajó en el avión presidencial ARG-01 junto a la delegación oficial. 

Avión presidencial ARG-01

La polémica escaló rápidamente y motivó pedidos de informes en el Congreso, denuncias judiciales y cuestionamientos de sectores opositores. Las críticas apuntaban a determinar si la inclusión de la esposa del exjefe de Gabinete en el vuelo oficial había significado un uso indebido de recursos públicos. Ante el escándalo, Adorni defendió públicamente la decisión y sostuvo que su pareja lo había acompañado sin generar costos adicionales para el Estado. En declaraciones periodísticas afirmó que se encontraba en una intensa agenda de trabajo en Estados Unidos y que había querido viajar acompañado por su esposa. 

Paralelamente comenzaron a difundirse investigaciones periodísticas sobre el patrimonio del matrimonio Adorni-Angeletti. Uno de los puntos más mencionados fue la adquisición de una una residencia en Exaltación de la Cruz, en el barrio cerrado Indio Cua Golf Club que figura a nombre de la misma Angeletti. Dicho inmueble no habría aparecido reflejado en determinadas declaraciones patrimoniales vinculadas al funcionario, pese a tratarse de un bien considerado ganancial dentro del matrimonio. Estas revelaciones impulsaron denuncias y pedidos de investigación por presunto enriquecimiento ilícito y posibles omisiones patrimoniales. Públicamente, el funcionario rechazó todas las acusaciones y aseguró que no tenía nada que ocultar. 

El debate sobre las propiedades familiares se profundizó cuando distintos medios examinaron otras operaciones inmobiliarias atribuidas al entorno patrimonial del jefe de Gabinete. En las investigaciones se señalaron compras de inmuebles financiadas mediante mecanismos poco habituales y préstamos privados que despertaron interrogantes sobre el origen y la trazabilidad de los fondos. Aunque gran parte de esas investigaciones se concentraron en el patrimonio declarado por Adorni, la figura de Angeletti apareció reiteradamente debido a que algunos bienes se encontraban registrados a su nombre. 

Manuel Adorni y Bettina Angeletti

La mujer está siendo investigada por el juez Ariel Lijo, que trata de establecer si existieron negociaciones incompatibles con la función pública y tres empresas proveedoras del Estado que le realizaron pagos millonarios a +Be, la consultora de la esposa del funcionario. La situación volvió a colocar a Angeletti en el centro de la escena esta semana, cuando trascendió que se había inscripto en el denominado régimen de “inocencia fiscal”, un mecanismo de regularización tributaria previsto por la Ley 27.799. 

De acuerdo con registros difundidos por medios periodísticos, la esposa del exjefe de Gabinete habría solicitado formalmente su adhesión el 31 de mayo de 2026 ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). La documentación publicada indica que la presentación corresponde al período fiscal 2025. Según publicó La Nación, que tuvo acceso a los registros de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la constancia oficial  señala que la mujer del funcionario solicitó sumarse durante el período fiscal del año anterior, lo que le permitiría declarar ingresos y activos no informados anteriormente sin sufrir sanciones penales ni tener antecedentes impositivos. 

El detalle tiene importancia porque Adorni, como vocero presidencial, se encargó, en más de una ocasión, de pedir transparencia a políticos y empresarios, apuntando contra la corrupción estatal y privada. Ese discurso no encajaría con la solicitud que acaba de hacer su mujer, porque Angeletti aparece como trabajadora autónoma desde el mes de abril de 2017, en el rubro “actividades profesionales, científicas y técnicas”, y durante años figuró como monotributista. 

El régimen solicitado permite exteriorizar ingresos, activos o bienes que no hubieran sido declarados previamente, con beneficios vinculados a la reducción de consecuencias penales y tributarias. Hasta el momento no se difundió oficialmente cuál sería el monto involucrado ni qué activos concretos habrían motivado la adhesión de Angeletti al sistema. Esa falta de precisiones alimentó nuevas especulaciones políticas y mediáticas debido a que la inscripción se conoció pocos días antes de la presentación de nuevas declaraciones patrimoniales vinculadas al entorno familiar del exjefe de Gabinete. 

Ante ARCA, Angeletti declaró como su domicilio fiscal el departamento A, del piso 2, ubicado en Avenida Asamblea 1132, ciudad de Buenos Aires, el inmueble donde vivía con su marido y sus hijos antes de comprar, en 2025, un departamento en Caballito, por el cual abonaron 30.000 dólares en efectivo y pidieron una hipoteca de 200.000 dólares, sin intereses, de dos jubiladas, de acuerdo a la causa que investiga al funcionario por supuesto enriquecimiento ilícito. 

Ese expediente, que manejan el fiscal Gerardo Pollicita junto al juez Lijo, también investiga otros gastos de la familia Adorni. Por ejemplo, 120.000 dólares por la casa del country Golf Club Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, por la que el matrimonio abonó, dos años atrás, 20.000 dólares en efectivo y, por el resto, una hipoteca por 100.000 dólares. La Justicia también investiga gastos por 27.658 dólares en viajes realizados al exterior de la familia Adorni (específicamente, Punta del Este, Aruba y España), más 6000 dólares en un viaje a Bariloche. 

Fiscal Gerardo Pollicita

Por otra parte, solo durante el año pasado, Adorni y su mujer sumaron gastos por más de 85,1 millones de pesos con tarjetas de crédito; es decir, más de 7 millones por mes, cuando el sueldo del jefe de Gabinete era de solo 3,5 millones, y su esposa aparecía como monotributista. Además, el contratista Matías Tabar aseguró que el funcionario le pagó 245.000 dólares en efectivo, y sin pedirle factura, por refaccionar su casa del country Indio Cua. 

Desde el oficialismo evitaron atribuir irregularidades a la decisión de acogerse al régimen y sostienen que se trata de una herramienta legal abierta a cualquier contribuyente que desee regularizar su situación fiscal.