La reciente reconfiguración del Gabinete del Presidente Javier Milei ha generado diversas reacciones en el ámbito político. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, ha expresado su opinión al respecto, matizada por la esperanza y la cautela, consciente de que el éxito de la gestión nacional impacta directamente en su provincia.
En sus declaraciones se percibe un anhelo compartido por muchos mandatarios provinciales: que la mirada del gobierno central trascienda los límites de la Capital Federal y abarque la diversidad y las necesidades del interior del país.
“Esperamos que, a pesar de que todos son de Buenos Aires, tengan una mirada federal, que es lo que buscamos todos los gobernadores, que entiendan que Argentina no empieza y termina en la Capital Federal”, declaró Sáenz, delineando un mapa mental donde la gestión nacional no se diluye en la burocracia porteña, sino que se extiende hacia los rincones más alejados del territorio.
El gobernador también reveló haber mantenido contacto con figuras clave del nuevo gabinete, como Manuel Adorni y Diego Santilli, a quienes les transmitió su apoyo, apelando a la paciencia y la objetividad. “Creo que hay que darles tiempo y juzgarlos después y no antes", afirmó, sugiriendo una estrategia de observación y análisis antes de emitir juicios definitivos.
La reunión con el Presidente Milei fue celebrada por Sáenz como un paso positivo hacia el diálogo y la búsqueda de consensos. “Hablamos de la importancia de establecer diálogo y consensos, aunque nos faltó hablar de federalismo", admitió, dejando entrever una agenda pendiente en la que la voz de las provincias debe tener un peso significativo.
Destacó la iniciativa del Presidente de recorrer el país, comparándola con su propia gestión en Salta: “Me parece muy bien que el presidente decida recorrer las provincias, es lo que yo hago en Salta, recorriendo el interior y llevando el Gabinete al interior de la provincia, porque en definitiva yo gobierno toda una provincia, no solo la Capital; y Milei gobierna toda la Nación y es muy bueno que así sea y podamos conversar y hablar”.
Sobre la designación de Diego Santilli como ministro del Interior, Sáenz manifestó su apoyo y resaltó la relación cordial que mantiene con el funcionario: “Yo conozco mucho a Santilli y tengo una buena relación con él, como la tengo con todos”. A su vez, extendió su agradecimiento al Jefe de Gabinete saliente, Guillermo Francos, “por la voluntad que le puso y el trabajo monumental que hizo”, aunque reconoció una limitación crucial: “lamentablemente las decisiones se las tomaba en otro lado”.
Esta última observación introduce una nota de inquietud en el discurso de Sáenz. “Si no se modifica el engranaje para poder dialogar y avanzar en los acuerdos que se van haciendo, este cambio va a ser más de lo mismo y espero que no sea así, porque los gobernadores estamos expectantes, mirando los cambios”, advirtió, señalando la necesidad de una transformación profunda en la dinámica de toma de decisiones.
El Gobernador reconoció que “El Presidente tiene todo el derecho de elegir a quienes lo acompañen, pero hay una realidad: Milei atiende el teléfono a los gobernadores cuando te necesita y cuando no te necesita; pero sus funcionarios no te atienden, ni te llaman” y recalcó: “Nosotros nos vamos a hacer respetar; no queremos desestabilizar, queremos ayudar al Gobierno nacional, pero pedimos respeto, consideración y reciprocidad”. En estas palabras resuena un llamado a la equidad y al reconocimiento del rol de las provincias en la construcción de un país más federal y equitativo.


