La decisión de Karina Milei de bloquear el avance del pliego judicial de María Verónica Michelli abrió una fuerte polémica en el Senado y generó tensiones incluso dentro del oficialismo. La abogada fue propuesta para ocupar un lugar en el Tribunal Oral Criminal Federal N°3 de La Plata, pero su candidatura quedó frenada pese a contar con el respaldo necesario en la Comisión de Acuerdos.
El motivo del veto encendió las críticas: Michelli es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, reconocido por investigaciones recientes sobre el caso $LIBRA y publicaciones vinculadas al patrimonio del vocero presidencial Manuel Adorni.
La postulación reunió las nueve firmas necesarias para obtener despacho de mayoría dentro de la Comisión de Acuerdos del Senado, presidida por el libertario Juan Carlos Pagotto. Sin embargo, el dictamen aún no fue oficializado, a pesar de que ya transcurrieron casi dos semanas desde que alcanzó los avales requeridos.
La demora generó malestar entre los legisladores que acompañaron la nominación y que consideran que el expediente quedó “en un limbo” por decisión política de la Casa Rosada.

Pagotto, senador riojano alineado con el entorno de Karina Milei y cercano a los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, recibió cuestionamientos internos por no avanzar con un trámite que, reglamentariamente, ya estaría en condiciones de pasar al recinto.
La situación incomoda incluso a sectores de La Libertad Avanza. Algunos legisladores oficialistas consideran excesivo el argumento utilizado para bloquear la candidatura.
“Es una vergüenza que estemos vetando a una persona que no tiene ni una tacha en su foja profesional sólo por ser familiar de una persona”, deslizó un senador libertario bajo condición de anonimato.
Desde la oposición dialoguista también crecieron las críticas. Una senadora cuestionó que se afecte la carrera judicial de Michelli únicamente por su vínculo familiar con un periodista crítico del Gobierno.
Una situación incómoda para el Gobierno
El conflicto dejó al Gobierno en una posición compleja. Si decide retirar formalmente el pliego de Michelli, necesitará validarlo en el recinto del Senado con mayoría simple, posiblemente con el apoyo de los mismos legisladores que hoy cuestionan el freno impuesto por el oficialismo.

Pero si finalmente el dictamen avanza y llega al recinto, el Ejecutivo corre el riesgo de sufrir una derrota política: que toda la oposición unificada termine aprobando como jueza a una candidata impulsada originalmente por el propio Gobierno, pero luego rechazada por decisión de la Casa Rosada.